Entre el lapso de tiempo comprendido en los siglo IV a I antes de la época común, entre las conquista del macedonio Alejandro Magno, y el surgimiento tanto de los romanos como de su imperio naciente que conquistaría gran parte de Europa, se conoce este periodo como el HELENÍSTICO. La expansión de la cultura griego por todo el mediterráneo marcaria este periodo, y los continuos agregados a esta cultura extranjera en las distintas regiones plantearía la creación de 3 dinastías: los tolomeos en Egipto, los seleucidas en Asia occidental y los antigonos en macedonia.
Las corrientes artísticas expresadas desde en la escultura hasta la pintura en las diversas dinastías, originaron que sobresaliesen varios centros artísticos: Alejandría, Pergano, Antioquia, Éfeso y Rodas. Las expresiones plásticas predominaban en este lapso de tiempo, la escultura es ejemplo mismo de ello, cuyos artistas dejaron de lado la serenidad clásica griega y le contrapusieron el desenfreno y el patetismo en las figuras, la voluptuosidad en los cuerpos y el dramatismo en los temas que se expresaban.
Entre las más valiosas obras realizadas en este periodo se encuentran las del grupo de Loocoonte, las Venus de Milo , la Victoria de Samotracia, Dafnis y Cloe besándose. En arquitectura se utilizó el orden corintio y sobresalieron grandes conjuntos urbanísticos con construcciones complejas, como la acrópolis de Pergamo.
¿Cuáles fueron las corrientes que se bifurcaron del helenismo? El epicureísmo (basado en la búsqueda del placer, especialmente espiritual, y la felicidad del hombre, atreves de una vida tranquila y un espíritu mesurado) y el estoicismo (fundamentado en una vida relacionada con la naturaleza y con la aceptación de la razón que se encuentra en todas las cosas)