Directamente del término en latín CEREBRUM, compuesto por KER, raíz indoeuropea, y BRUM, cabeza. Este órgano de nombre cerebro, ocupa la mayor parte del encéfalo y está alojado en el extremo superior del sistema nervioso central. Se divide en 2 hemisferios, derecho e izquierdo, unidos por el cuerpo calioso, un conjunto de fibras cruzadas. Cada uno de esos hemisferios rige los sistemas ubicados en diversas partes del cuerpo, realizando labores como el equilibrio general, la percepción del entorno externo a nosotros, y la transmisión de sonidos para comunicar alguna idea, etc.
Los sistemas encargados de las tareas anteriores, están conformados por 2 tipos de tejidos: la materia gris (compuesta por células nerviosas o neuronas y tejidos de sostén), y la blanca (integrada por fibras nerviosas). Las diferentes zonas que integran la materia gris cumplen determinadas funciones, como inteligencia, formación de la personalidad, regulación voluntaria de la musculatura corporal y sensibilidad de las distintas partes del cuerpo además de regir la visión y el lenguaje, entre otras. En cuanto se lesionan las células de alguna de estas partes se pueden producir daños con distinto grado de severidad, como parálisis de los músculos, convulsiones, ceguera, pérdida de la sensibilidad. La sustancia blanca está constituida por fibras nerviosas que relacionan los 2 hemisferios, diversas zonas de la corteza, y está con el centro del sistema nervioso.
¿Qué funciones tiene cada hemisferio?- Según las investigación de manos de los neurocirujanos y demás científicos contemporáneos, el hemisferio izquierdo está más especializado en los procesos del lenguaje; y el derecho, en los de percepción espacial. Otros científicos sostienen que el primero cumple una función más amplia, que es la del pensamiento analítico, mientras que el segundo trabaja con la intuición.