Antes de que sus corazones, riñones y pulmones modificados genéticamente puedan llegar a humanos hay que garantizar su seguridad en otros grandes animales.
Esta estrategia podría resolver la crisis de las listas de espera, pero aún está envuelta en múltiples polémicas
En los últimos años, los científicos han logrado algunos hitos importantes en el camino de los "xenotrasplantes". Los investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. consiguieron mantener el corazón de cerdo latiendo dentro de un babuino (junto con el corazón del propio mono) durante unos dos años. Otro equipo de cirujanos alemanes informó a finales del año pasado de que varios babuinos habían sobrevivido durante unos seis meses después de que sus corazones originales fueran sustituidos por otros procedentes de cerdos.
Gracias a estos avances, los cirujanos de trasplantes han empezado a debatir sobre cuándo podrían arriesgarse a realizar un experimento similar en humanos.
La organización de derechos de los animales PETA se opone públicamente a esta investigación porque "los cerdos son individuos, no repuestos".
Markmann asegura que "El hecho de que haya órganos de cerdo capaces de sobrevivir durante seis meses o un año, o un par de años, es realmente extraordinario, y demuestra que esto es factible. Todo el mundo sabe que estamos en un momento decisivo".