En los casos más grandes su altura puede llegar a ser casi la misma que la del Wolfhound irlandés, pero su cuerpo es mucho más ancho y pesado. Esta raza impresiona por su magnificencia y suele ser acompañante de los que trabajan en el campo, puesto que aguantan muy bien los cambios de temperatura, son fieles a sus amos y pueden controlar perfectamente al ramado con sus casi 90 kilos de peso.