Sufriendo lo que nadie aguanta y soportandolo como solo el puede hacerlo.
Viendose en su soledad se rio de si mismo y con sus últimas fuerzas el hombre que no encontró un motivo para seguir aguantando el dolor inimaginable, decidió quitarse la pesada carga que yacia en sus hombros.
Sin el peso en sus hombros el hombre lo entendio todo, y porfín encontró un sitio, encontró un lugar llamado eternidad.