¿Porqué se usa la palabra "droga" y no otra como "sustancia" o "medicina"? ¿No te parece que de por si misma la palabra droga suena mal? Hipócrates dijo una vez "Que tu alimento sea tu medicina, y que tu medicina sea tu alimento." Así que ahí va la pregunta, ¿de qué nos estamos alimentando? O mejor dicho, ¿de qué nos están alimentando?. Podemos considerar como una droga todo lo que nos hace dependientes. Incluso la comida es una droga. El agua, el sol y el aire sin los cuales moriríamos. Los necesitamos para vivir, somos adictos a tomar el sol para sentirnos vivos, somos adictos a beber agua para no morir. El problema viene cuando creamos una dependencia sobre algo que no necesitamos.
Aquí viene todo el conflicto, o lo que se llama guerra contra las drogas. Curiosamente los que promueven la guerra contra las drogas son los mismos que las suministran. Si, así es. Aquí no vas a leer ni una frase contra las drogas, en cambio verás que la droga como tal no es el problema sino el uso que se hace de ella. Por poner un ejemplo, una persona que constantemente necesita medicamentos incluso para un simple dolor de cabeza ya es adicta. Necesitas de una sustancia para calmar el dolor, pero nadie te está enseñando a prevenirlo. Ahí es donde los intereses surgen. Podría decirse que la mayor mafia narcotraficante de drogas se llama "industria farmacéutica", pero ellos solo existen porque nosotros lo permitimos. Nos hacen sentir débiles de muchísimas formas distintas para crearnos la necesidad de tomar medicamentos (para el estrés, para el insomnio, para dar más en el trabajo, para ser más felices, etc). En un momento de estupidez en nuestra historia dejamos nuestra salud en manos de otras personas y sus métodos. Ni siquiera nos ponemos a buscar nuestro propio método, ese que nos ayude a estar sanos de forma independiente.
Ahora dirás que la industria farmacéutica ha ayudado mucho en el desarrollo de vacunas, medicinas, antivirus, de métodos para mejorar nuestra salud más allá de los estados "normales" a los que estamos acostumbrados, a curar enfermedades que antes eran mortales, etc... Todo eso es verdad, pero nos olvidamos de que al mismo tiempo que nosotros hayamos curas contra las enfermedades, éstas evolucionan. Todo evoluciona. Pero lo importante es cómo evolucionan. Podemos estar en guerra contra la droga, protegiéndonos constantemente de ellas y alimentando nuestros cuerpos igualmente con veneno aunque no lo sepamos (transgénicos entre otras cosas). Todo empieza con el prejuicio.
¿Qué es una droga?
Una droga es una sustancia que altera el normal funcionamiento del organismo. Pero esta frase tiene trampa porque nuestra propia consciencia está constantemente alterándose en cada momento. Cada situación es totalmente distinta y nuestra conciencia tiene que adaptarse a ella. Muchas personas no se adaptan, su falta de perspectiva le hace vivir en una realidad ficticia que no cambia nunca. Cuando tomamos una droga lo podemos hacer por dos razones. Una muy visible en el mundo actual, la evasión. Tomamos algo para evadirnos de la realidad. El tabaco y el alcohol son drogas legales, pero disociativas. Es curioso ver cómo todas las demás sustancias ilegales, en su mayoría, solo son puertas hacia uno mismo. Otra posible razón del uso de una sustancia es el autoconocimiento. Hay drogas que te hacen experimentar realidades que de otra forma serías incapaz de vivir, por ello es por lo que se puede usar una sustancia para aprender. Lo complicado en esos casos es saber exactamente donde está el límite entre la realidad y la ficción.
Al usar una sustancia debemos ser conscientes durante su uso, si no dependemos de ella para llegar a unos estados. El que bebe alcohol lo hace para divertirse, es fácil hacer la prueba: dile a tus amigos de salir un sábado por la noche y no beber. A más de uno le costará. ¿No se puede salir de fiesta y divertirse sin alcohol? O el que fuma tabaco en esos 5 minutos de descanso del trabajo. ¿Necesitarías descansar de un trabajo que en teoría te gusta? ¿Te hace falta ese cigarro? ¿Porqué? En realidad no hace falta. Nada hace falta, pero nos han hecho creer que si. Primero se crea la necesidad y luego compramos la solución.
El resto de sustancias pueden o no ser disociativas, pero su grado de control es menor que el de las drogas que si conocemos, es decir, son sustancias que son más difíciles de controlar. La diferencia entre una droga y algo que no lo es, es la dosis. Puedes consumir marihuana sin ser adicto, usando todo el potencial curativo de la planta. También puedes hacerte dependiente del estado de relajación que el subidón de dopamina te causa, "todo está bien, no hay nada de qué preocuparse". Permanecer en esa comodidad bastante tiempo puede ser perjudicial a la larga, pues nos haría aplazar las cosas importantes que debemos hacer para otro momento. Por lo general, una sustancia que altera el normal funcionamiento del organismo siempre debe usarse con fines didácticos. De nada me vale saber que una simple pastilla puede llevarme a un estado, si yo por mi mismo no soy capaz de llegar a el.
De todas las drogas que existen, unas te darán un estado y otras te darán la capacidad de que tu mismo vayas a esos estados y a otros que tal vez no conozcas. Lo que se conocen como drogas psicodélicas son drogas que actúan exclusivamente en la mente. Por eso son a la vez las más inocuas y las más peligrosas. Pueden hacerte aprender mucho, o pueden llevarte a la perdición. Tu decides en cada momento. No podemos culpar a una sustancia por hacernos daño. Es uno mismo el que se hace daño a través de la sustancia. Por eso antes de hablar de drogas y usarlas para algo, debemos tomar consciencia del porqué la vamos a usar, del para qué y de otros factores que en la mayoría de casos no tenemos en cuenta. La dependencia surge por multitud de esos factores que no controlamos, en esos casos la sustancia que usemos solo nos hará ver qué es lo que estamos intentando conseguir y cómo lo estamos haciendo. Mi opinión en ese caso es simple, hazlo. Necesitamos probar el veneno para saber que nos hace daño.
Una persona que no se quiere ni se valora o que no confía en sus capacidades es más propensa a depender de una sustancia para cambiar su estado (ya sea físico o mental). En la mayoría de casos el cuerpo solo somatiza lo que no sabemos gestionar a través de nuestras emociones. Los dolores y las enfermedades más simples que te puedas imaginar tienen su origen en una mala gestión del pensamiento y las emociones. Si mi cuerpo enferma, si cojo un simple catarro y acostumbro a mi cuerpo a tratarlo con medicamentos, me hago dependiente de ello. No estoy enseñando a mi cuerpo a curarse a si mismo. De hecho lo que la mayoría de nosotros hace es automedicarse sin control ninguno. Nosotros mismos nos hacemos el diagnóstico y compramos la medicina que creemos oportuna. Con las drogas pasa lo mismo, solo que no hay un control por parte de ninguna institución y así es más probable acabar en un estado muy diferente al que queremos llegar.
Si solo nos alimentáramos con lo que realmente necesitamos para nuestra evolución física y mental, no hablaríamos de drogas ni de guerra contra las drogas. Simplemente consideraríamos la existencia de sustancias más o menos perjudiciales, pero eliminaríamos el tabú. Cuando hablamos de drogas, se encienden las alertas, se activa el escudo. Pero si en vez de ignorar lo que son las drogas las estudiamos, veríamos que muchas de ellas son muy beneficiosas para nuestro propio aprendizaje. Una simple sesión con ayahuasca puede hacernos superar una verdadera adicción o una experiencia traumática, etc. Pero si en vez de eso, negamos la sustancia, entonces nos estamos negando a nosotros mismos la oportunidad experimentar otras realidades diferentes a las que vemos diariamente. Todo lo peor que puede pasar al salirnos de nuestra vida cotidiana por un momento es que cambie nuestra visión sobre ella. Pero en cualquier caso, nunca decidimos cambiar algo si no es a mejor. Nadie quiere cambiar a peor. ¿Entonces porqué culpar a las drogas cuando gracias a ellas podemos disfrutar de cosas que solo una mente abierta al cambio puede llegar a imaginar?. La consciencia misma evoluciona cuando se experimenta en estados alterados. Incluso la meditación puede llevarnos a un estado alterado de consciencia.
Hacer de tu alimento tu medicina significa alimentarte conscientemente. De nada vale tener una opinión contra las drogas si por ejemplo eres una persona que se atiborra a grasas saturadas y no hace ejercicio. Va contra la lógica, esa persona no es consciente del daño que se hace a si misma y aún así con su opinión intenta evitar un daño que ni tan siquiera es real. Todo esto por una serie de prejuicios que acompañan a la palabra "droga". Fue Nixon quien empezó la guerra contra las drogas al ver que éstas nos podían hacer conscientes.