Respiro profundamente, mi vida puede parecer la misma puesto que el camino me da fortaleza dándole color a mi naturaleza, las cosas pequeñas poco a poco se han convertido en mis mayores armas de supervivencia ,todo parece una melodía donde dan notas altas y bajas, pero juntas forman la mejor canción.
Parece que todo comenzó ayer, cuando las flores empezaron a salir al compás del sol, cuando sin darme cuenta estaba al borde de dar un giro en mi vida de 180 grados, quedando a espaldas tuyas, maravillosa simplicidad antes de que voltearas y me miraras, mi mundo se esparció en forma de éxtasis.
Soy solo una llamativa sonrisa y mirada caída, gracias por haber despertado mis sentimientos que jamás habían despertado desde que tengo conciencia ajena. Ellas cuando te miraron quisieron desprenderse de mi y no sabía como mantenerlas quieta, si supieras que pasaba días y días tratando de entenderlas, me confundía y las hacía pasar por la ira, la verdad jamás terminaré de acostumbrarme a ellas, pero si sé que vale la pena tenerlas.
A veces encuentro amigos en el cielo, me dicen lo que debo hacer cuando te encuentro, o quizás solo las miro porque sé que tú también las miras, además, el viento no se queda atrás siempre se mueve constantemente y me hace pensar en lo grandioso que sería volar...
La verdad solo te vi flotar intercambiamos miradas y supe que decías que necesitabas mi compañía, por eso mi interés por despegar, eso valía más que cualquier otra cosa que me ayude a sobrepasar mis límites de fuerza, ya que solo con mi mente construí todo el camino y con tu ayuda dibujar mi único destino que era estar contigo, y sé que juntos formaremos el más hermoso futuro, así lo dice mi hoja y lienzo porque lleno de colores lo que parecían haber sido borrones, hasta el final mi único amigo volando sin rumbo, construyendo nuestro propio destino.