Habían pasado 20 años del primer informe cuando se publicó el segundo, y han pasado 30 ya desde el segundo informe. Este segundo informe decía así en su prólogo (el libro es de 300 páginas y se titula en español "Más allá de los límites del crecimiento"). Sin embargo se sigue evaluando la economía de los países según el crecimiento de su PBI.
El Club de Roma escandalizó al mundo hace veinte años con un primer informe
sobre Los límites del crecimiento, elaborado en el M.I.T. bajo la dirección de
nuestro colega el Profesor Dennis Meadows, por encargo del Club de Roma. Se
trataba de verificar si el desarrollo económico ilimitado podía tener futuro o si
bien existían límites al crecimiento. Las conclusiones fueron demoledoras, pero
tan pronto se superaron los efectos coyunturales de la crisis del petróleo de
1973, los países más industrializados volvieron a comportarse como ciudades
alegres y confiadas que, si bien proclamaron el fin del desarrollismo, continuaron
con la economía del derroche y de la cultura consumista, teniendo como
principal objetivo el máximo crecimiento anual del producto nacional bruto, como
si no existieran límites al crecimiento económico ni al proceso de acumulación
de riqueza por unos pocos países industrializados, mientras se agiganta la
brecha entre los países pobres y ricos.
Ahora, veinte años más tarde, se publica esta obra, Más allá de los límites del
crecimiento (Beyond the limits, en su versión original inglesa), elaborada
nuevamente bajo la dirección de Dennis Meadows y varios de sus antiguos
colaboradores. Antes de asumir la presidencia del Club de Roma en enero de
1991 le expresé mi gran interés en tener una nueva versión actualizada de aquel
primer informe al Club de Roma. En aquella ocasión le pedí que revisara la base
de datos y la metodología original, y tuviera en cuenta la profusa crítica emitida
por aquel entonces, incluida la que tuvo lugar a lo largo de los debates en el
propio seno de nuestro Club. Ante la importancia del trabajo acometido para esta
segunda versión y el anuncio de que se convertiría en una obra
fundamentalmente nueva, invité al Profesor Meadows para que expusiera sus
primeras reflexiones y conclusiones ante el Consejo del Club de Roma, reunido
en junio de 1991 en Buenos Aires. Más tarde, durante la Conferencia del Club de
Roma en Punta del Este en noviembre del mismo año, tuvo lugar la primera
presentación y el debate preliminar del texto provisional final de este
importantísimo estudio retrospectivo y prospectivo, aparte del más reciente
debate realizado durante la Conferencia del Club de Roma en Fukuoka (Japón)
en mayo de este año, una vez publicadas ya las versiones inglesa, francesa y
japonesa, entre otras.
El Club de Roma ha venido llamando a la conciencia de las mujeres y de los
hombres sobre estos y otros temas, convencidos como estamos del potencial sin
precedentes de saber que la humanidad posee y esperanzados con la
capacidad de los hombres de recurrir, en tiempos difíciles, a sus mejores
resortes y valores del espíritu. Consecuentemente, nuestros escritos nunca han
desahuciado al mundo, pero sí, en cambio, urgido un tratamiento enérgico para
su curación, empezando por llevar a la conciencia de todos la gravedad de los
problemas que nos atenazan y contribuyendo a la reflexión sobre las soluciones
concretas globales que se pueden y deben acometer.
En este intento, y mientras empieza a extenderse la aspiración de un desarrollo
sostenible —es decir, que cada sociedad, cada país, cada región y el mundo
entero puedan disfrutar de la mayor calidad de vida sin poner en peligro la
biosfera ni la supervivencia de futuras generaciones—, uno de los factores
importantes es, desde luego, lograr un crecimiento razonable de la población en
vez de su actual crecimiento exponencial. Por otra parte, el desarrollo sostenible
sólo se logrará a condición de un cambio radical en la gestión, producción y
utilización eficaz de los recursos disponibles y, sobre todo, como resultado de
modificar los hábitos consumistas desordenados, reconociendo que los
parámetros del estilo de vida actualmente más extendidos son insostenibles en
un próximo futuro y no corresponden a los de la calidad de vida que merece ser
propugnada.
Tales son también, en lo esencial, los puntos de vista que, a mi parecer,
comparten los autores de este nuevo escrito que, afortunadamente, ya ha
empezado a ser objeto de un nuevo debate apasionado. Esta obra pretende
despertar las conciencias adormiladas para tomar las decisiones apropiadas en
favor del devenir esperanzado del mundo antes de que sea demasiado tarde. El
Club de Roma se felicita por ello de este admirable nuevo esfuerzo dirigido por
nuestro colega Dennis Meadows. Y yo me alegro, por otra parte, de que esta
obra se difunda también en español gracias a esta cuidada edición de El
País-Aguilar.
_
RICARDO DÍEZ HOCHLEITNER
Presidente del Club de Roma
Madrid, octubre de 1992