Unas de las cosas más difícil que me ha tocado vivir es ser INMIGRANTE, salí de mi país el 26 de octubre de 2018, dejé a mi familia, amigos, dejé a un pueblo lleno de magia, con gente maravillosa y unas montañas única, hoy recuerdo todo lo que viví en mi país, y vuelvo a la realidad que me consume todos los días, un país nuevo, personas desconocidas pero amables, paisajes distintos, cultura diferente, dialecto muy peculiar, llegar a este país me ha hecho pensar en que todos los seres humanos especialmente los inmigrantes tenemos una gran virtud y es ser fuerte, así no estemos en nuestra tierra.
Agradezco a este país por abrirle las puertas a muchos de mis hermanos que hoy día salen por una mejor calidad de vida, por ser amables, por su tierra tan bonita que día a día recibe a cada uno de los inmigrantes del mundo.
Hoy tengo nostalgia, deseo estar con mi familia, en mi pueblo, mirando sus paisajes que día a día pasan por mi mente.
ESPERO QUE ESO YA NO SEA UN SUEÑO Y SEA UNA REALIDAD.