Hola Amigos!
Como ya saben los que me han leído en otras ocaciones, soy docente en una escuela pública de Venezuela y en el recorrido por la educación en mis años de carrera, me he encontrado con muchos retos, entre ellos el trabajar con niños con Necesidades Especiales. En algunos casos, esta necesidad ha sido leve; en otras, un poco más severa. El hecho es que haya sido una u otra, me ha tocado aprender, buscar, en muchos casos construir y ejecutar estrategias de aprendizaje sobre la marcha, porque simplemente no he sido formada al igual que muchas de mis compañeras docentes, en este aspecto de la educación.
La introducción antes expuesta es resultado de una preocupación que ha surgido en mi al darme cuenta de que esta situación no es fortuita, tampoco es 1 caso de 100, mucho menos se da en algunas instituciones. Esto es algo que se ha convertido en el pan nuestro de cada día y que, lejos de procurarle una solución , se ha permitido se agudice.
En mi país, la palabra igualdad se ha puesto de moda y se ha querido tomar como bastión en la política estatal. Esta palabra se ha usado sin tomar en cuenta, desde mi punto de vista, su significado real y se ha querido aplicar en todos los ámbitos en nuestra sociedad incluyendo el escolar.
Hablemos de Igualdad en el medio escolar.
A pesar de no ser una mala idea, al aplicar el principio de igualdad en la escuela nos hemos quedado cortos, porque ésta solo implica que todos los participantes deberán ser tratados de la misma forma, pero con el detalle de que no se toman en cuenta las diferencias entre personas y grupos. Por lo tanto, la mayoría de los casos, la situación se torna un tanto injusta.
Pongamos un ejemplo:
Una de las actividades de hoy, en el área de educación física, es recorrer la cancha en dos vueltas, en un tiempo de 4 minutos. En nuestro salón tenemos a un niño con discapacidad motor, por ende le cuesta moverse con la misma facilidad que lo hace cualquier otro de sus compañeros. Si aplicamos el principio de igualdad, es decir, aplicando las mismas reglas para todos, nuestro niño quedaría descalificado, antes de participar. Porque nunca lograría hacer el recorrido en el tiempo indicado. Esto, a pesar que que el tiempo proporcionado para realizar la actividad, las condiciones y medidas del espacio sean los mismas para todos.
Hablemos de Equidad
Al hablar de equidad nos referimos a actuar de una manera que nos conduzca a la consecución de una sociedad más justa. Es decir, que nuestras planificaciones, decisiones y acciones deben ser tomadas en base a las características físicas, de género, cognitivas, entre otras, de las personas.
Tomando el ejemplo anterior
Si al hecho de darle la misma oportunidad de participar a nuestro niño de participar, además de agregar que con el sólo hecho de hacer las vueltas y concluir la carrera podemos conseguir la meta, podríamos obtener un mejor resultado tanto para el que lo haga "dentro del tiempo" como para aquel que haga la actividad hasta el final.
En conclusión
Tanto la Igualdad como la Equidad son conceptos que están unidos estrechamente y por ende son aplicables dentro de la consecución de una educación y por ende de una sociedad más inclusiva y justa. Amelia Valcárcel en una frase muy apropiada y conveniente afirmó:
«la igualdad es ética y la equidad es política»
Conduzcamos nuestro actuar de manera que consideremos a todos por igual, sin ningún tipo de discriminación al tiempo que respetemos las características particulares de cada persona.
FELIZ DÍA
Idea de la imagen tomada de imágenes de google.
Edición propia.