Si bien la educación es un proceso en el que confluyen varios elementos, optimizarla no depende únicamente del buen papel que desempeña el docente, más bien es la conjunción de todos los factores que coadyuvan en pro de ella. En Venezuela, el estado con sus políticas ha facilitado enormemente el acceso, la permanencia y la prosecución en todos los niveles y modalidades del sistema educativo, pero de igual manera ha fomentado la cultura del facilismo en el estudiantado, toda vez que los estándares de exigencia para calificar y promover al estudiante de un grado a otro se han minimizado, en perjuicio de la academia.
En este sentido, cada día es más notorio el bajo nivel de formación académica que exhiben nuestros estudiantes; obtienen el título de bachiller sin saber leer; en términos de comprensión lectora, sin saber multiplicar e inclusive no aprenden a sumar enteros y mucho menos fracciones. No saben redactar porque carecen de vocabulario propio, puesto que no han cultivado el hábito de la lectura y aun así llegan a la Universidad donde más temprano que tarde, en virtud del escaso nivel de preparación, desertan por no estar a la altura del reto que significan los estudios superiores.
Hoy en día es muy fácil obtener el título de bachiller en Venezuela, el sistema educativo prácticamente obliga al docente a aprobar a los estudiantes, dándoles un sinfín de oportunidades para que lo logren, ¿Dónde queda entonces la recompensa por el esfuerzo de aquellos pocos estudiantes que si se dedican y meritoriamente deben aprobar?. Sin duda, esto afecta la motivación de quienes llevan a cabo una labor honesta y responsable, esto es, profesores y estudiantes dedicados y comprometidos con el futuro del País. Estadísticamente hablando, el gobierno se ufana en mostrar cifras abultadas de estudiantes egresados, pero quienes estamos inmersos en el ámbito educativo sabemos que solo un pequeñísimo porcentaje de ellos, realmente llena los requisitos para continuar a nivel superior.
Hace 4 o 5 años aproximadamente se evaluó la calidad educativa en Venezuela, pero tristemente el estudio no condujo a superar las dificultades antes mencionadas, más bién hasta la fecha, se han agudizado los problemas. Esta semana el gobierno nacional nuevamente anuncia una gran cruzada en materia educativa, convocando a profesores y maestros en la participación activa del próximo plan de la patria. Agradecemos altamente, que se nos tome en cuenta a tal fin, esperemos que se planteen correctivos y lo más importante, que sean escuchados. Venezuela necesita una educación que pueda hacer verdaderos aportes a esta sociedad plagada de vicios, embelesada por el materialismo y sumergida en una profunda crisis moral, política, económica y social.
HIGINIO VILLALOBOS