En el mundo la generación, distribución, transmisión se realizaba con energía continua, al transcurrir el tiempo la ingeniería evoluciona con la incursión de la energía alterna.
Históricamente la energía eléctrica se genera por medios del electrolito. El electrolito, una sustancia química que reacciona con los electrodos, de tal forma que a uno de ellos llegan los electrones liberados por la reacción haciéndose negativo, mientras que el otro, habiéndolos perdido, adquiere carga positiva. Esta diferencia de cargas entre los dos electrodos es la “diferencia de potencial”.
Si se conecta un cable conductor externo que los comunique, la diferencia de potencial origina un camino por el que los electrones del electrodo negativo pasan al electrodo positivo. Precisamente, al desplazamiento de los electrones a través de un conductor se le conoce con el nombre de “corriente eléctrica”.
Otra forma de conseguir energía continua es utilizando dinamos (maquina eléctrica rotatoria que genera en principio energía alterna, pero con el uso de escobillas y anillos deslizantes es convertida en energía continua).
Actualmente la energía continua se obtiene aplicando la electrónica mediante dispositivos llamados rectificadores.