Varios de ellos, los steeams duendecillos, comenzaron a preguntarse cómo podían ganar dinero para pasar la noche de Navidad compartiendo un pavo al horno con su familia, saboreando de la velada junto al fuego y así lograr el mejor regalo de la vida, compartir. Estaban claros estos duendes que debía ser trabajando duro, esforzándose, además de alegres y positivos.
(Imagen creada por mi utilizando Power point y JPG)
Decidieron que ganarían algo de dinero vendiendo nueces y almendras. De manera que al día siguiente se levantaron muy temprano y se fueron a la montaña a cortarlos de sus árboles. Subieron alegres mientras creaban sus propios villancicos, reían y disfrutaban el momento, cortaron muchos frutos secos y los cargaron en su carroza para venderlos en el mercado. A sólo 15 segundos para las 12 del día de Navidad, todavía nadie les había comprado ninguno de los frutos. Definitivamente, decidieron que debido a que no podían vender el producto de su trabajo, se los regalarían a aquellas personas más pobres del pueblo, habían trabajado duro en Steemit,se honraban por ello más sin embargo eran generosos. El resto de los pobladores se mostraron muy agradecidos ante el regalo.
La noche de Navidad, cuando cada uno regresó a su casa, recibieron una gran sorpresa. Sobre la mesa había un pavo y al lado un pino con los regalos debajo del árbol. Sus familias les explicaron que alguien muy bondadoso había dejado eso en su puerta, la cual tenía forma de monedero. Aquella noche la magia de la navidad se derramó sobre Steemitlandia, su moneda subió, sus miembros se solidarizaron unos con otros, aquellos que no valoraban el pueblo en su justa dimensión decidieron marcharse. Los arboles con nueces y almendras se triplicaron, el poder del trabajo y del compartir con generosidad hizo el trabajo, así pasaron una feliz navidad todos los steeminianos, gracias a esos duendes que nunca faltan.