Haz siempre lo máximo que puedas es una frase que puede llegar a ser escuchada distintas veces, de distintas personas, en diferentes etapas de nuestras vidas e incluso recibir diferentes connotaciones, pero lo cierto es que si la frase te agota con sólo mencionarla quiere decir que hay algo que no está funcionando bien para ti...
Así que pasen, porque nuevamente les hacemos la invitación para discernir con nosotros a través de otro post reflexivo del Emeeseese Team
¡En serio! ¿ has escuchado alguna vez esta frase?
Estamos convencidos que nuestros lectores han llegado escuchar la frase que bautiza hoy el título de este post, haz siempre lo máximo que puedas, como también haz bien y no mires a quien, vive la vida como si fuera el último día, son frases que siempre han resonado en nuestro sentir, aún cuando no sepamos a ciencia cierta quienes fueron sus creadores, pero lo cierto es que ellas pueden generarnos emociones que observándolas detenidamente nos permitirán saber como nos estamos tomando la vida.
!Pero! Eso no basta, necesitamos ejemplos porfavor
Ok ok, vamos a darte un ejemplo de dónde puedes conseguir esta frase, inclusive puedes gozar de la explicación que hace el autor con respecto a este punto.
El Dr. Miguel Ruíz, por ejemplo dedica un capítulo a este tema en su libro Los cuatro acuerdos, clasificándolo como el último de los acuerdos y donde los 3 anteriores convergerán y se convertirán en hábitos arraigados.
Además, Ruíz señala un punto bastante importante para nosotros, porque en él queremos enfocar nuestra atención el día de hoy: ¿que significa realmente hacer lo máximo que se pueda?
Imaginemos esta frase en alguien sumamente perfecccionista, en aquellos que tienen adicción al trabajo o cualquier otro tipo de adicción.
Ufff!!! terminaría siendo sumamente agotador.
Sin embargo, esto podría ser una señal o una advertencia para evaluar el peso que encierra la frase en nuestras vidas.
Si intentas esforzarte demasiado para hacer más de lo que puedes...entonces
... entonces la misma frase nos jugará en contra, si existe un esfuerzo en demasía es indicativo que debemos re-evaluar lo que se está haciendo o la forma en como se está haciendo, porque sin duda existirá un desgaste físico, emocional y mental.
Y partiendo de estos 3 elementos que nos componen como seres humanos (que no son los únicos por cierto), debemos cuidar que no sean afectados ninguno de ellos.
Hacer lo máximo no es pasarnos de nuestro tope, no se tiene que vincular con algo que nos rebasa, todo lo contrario, se trata de sincerarnos y asumir con respeto que es lo máximo que podemos hacer hoy, deslastrandonos de frustraciones, auto-culpas o auto-flagelación.
Inclusive, hacer lo máximo que se pueda cambiará dependiendo de las circunstancia que nos embargan. Tu rendimiento no será igual si estás enfermo por ejemplo, situaciones imprevistas requerirán que inviertas tiempo en resolverlas y quizás tu enfoque sea desviado temporalmente porque debes solventar estas situaciones, lo importante acá es no dejar que te invada la frustración por no haber logrado lo que en principio te habías planteado como meta.
!Entonces! Cuando nos excedemos estamos atentando contra nosotros
Absolutamente ¡si!, excedernos significa dejar de sentir respeto hacia nosotros mismos, sobretodo porque estaríamos arriesgando nuestra salud física, nuestra salud mental y emocional y lo último que deberíamos provocarnos es un colapso interior.
o exterior si se llegase a manifiestar con alguna enfermedad física.
En este sentido, lo primero que deberíamos evaluar es hacer una limpieza de nuestra agenda ¿que tan recargada se encuentra? ¿mis actividades se encuentran equilibradas? ¿que clase de actividades son las ocupan mayor tiempo en nuestra agenda? ¿estamos dejando tiempo para invertirlo en nosotros mismos?
No tengas miedo, date la oportunidad de depurarla, elimina actividades que se excedan del máximo que puedas hacer, no te sientas culpable por ello, recuerda tu no eres una máquina y tu cuerpo tampoco lo es, por ello debemos cuidarlo, considera también que tus emociones repercuten en el cuerpo físico, así que bien vale la pena saberlas manejar.
Definitivamente no se trata de la cantidad de cosas, actividades, trabajos, que se hagan, sino la actitud que tengamos frente a ellas.
Muchas personas terminan sintiendo predisposisicón a realizarlas aún sin haber empezado el día, muchas otras se olvidan de la verdadera intención que deben ponerle, otro lado pone más peso a las cosas de otros que a las propias, por ello debemos estar atentos a nuestras emociones, estas nos pueden servir de guía para vislumbrar como está funcionando esta filosofía de vida que dicta "haz siempre lo máximo que puedas"
Si al depurar tu agenda, has caído en cuenta que lo máximo que puedas hacer son 5 actividades y no 12 como lo hacías anteriormente, trata de dar lo mejor de ti en esas 5 resultantes, vuelve a evaluarte y sé consciente de cómo te hacen sentir, si aún existe malestar empieza por priorizar las actividades que realmente te gusten y te hagan crecer (económica y emocionalmente).
Tengan la plena seguridad que el Emeeseese Team intenta dar lo máximo de nosotros en cada post que hacemos y eso sin duda nos hace sentir bien, esperamos dejarles algo para la introspección, que sirva de reflexión más que cuestionamiento y mucho menos para juzgar, lo importante acá es crecer y ser felices con lo que se hace y con lo que somos.
........... Nos seguimos viendo en los comentarios y hasta un próximo post
- Para expertos: Link |