Basados en uno de los capítulos del libro del autor Walter Riso "Manual para no morir de amor", pretendemos compartir con ustedes este tema que se nutre de las vivencias de muchos, bien sea porque en algún momento de sus vidas han sentido que literalmente pudieron morir de amor, otras personas se lo han hecho saber, alguna ex-pareja ha pretendido inculparlos(as) por ello o quizás contrarestar la situación debido a la baja tolerancia al dolor afectivo
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Así que prepárense porque el Emeeseese Team ha redactado otro post reflexivo que aunque no ha sido nuestra experiencia, nos lleva a desear aun más leerlos en lo comentarios.
Dolor afectivo ¿Implicaciones físicas?
¿Las rupturas de pareja causan afecciones físicas?
¡Absolutamente si!, por lo menos a la parte afectada, por lo que podríamos decir que el dolor afectivo puede causar dolor físico, por eso es común que la persona sienta sintomas como:
- Dolor en el pecho
- Dificultad para respirar
- Falta de apetito
- Insomnio
- Estrés emocional y
- Demás afecciones que se pueden desencadenar producto de malos hábitos adoptados por la ruptura con la pareja (beber, fumar, trasnocharse, mala alimentación, entre otras).
De hecho, científicos de la Universidad de Galsgow en Escocia, afirman que si se puede morir de amor:
La investigación realizada por este grupo de científicos concluye en que en efecto “se puede morir de amor”, ya sea por la pérdida del ser amado o perder a un ser querido, todo de acuerdo al estudio realizado a 4,000 matrimonios de entre los 45 y 64 años entre 1979 y 2004, la pérdida de la persona amada, puede conducir a la muerte. Fuente
Así mismo, los dos primeros síntomas que presentamos pueden ser consecuencia de padecer del “síndrome del corazón roto” o “miocardiopatía de Tako-Tsubo“, el cual se desencadena gracias al estrés emocional por la ruptura afectiva, debilitando un músculo del corazón llamado miocardio que se encarga de bombear la sangre, por ello la persona siente dolor en el pecho (similar a un infarto), dificultad para respirar y mareo.
Sabemos que duele... claro que si, la intención es no morir por ello.
Aunque el tema que decidimos tratar hoy está más relacionado a la forma como reaccionan las personas para evitar el dolor afectivo.
Dolor afectivo en la actualidad
Los tiempos han cambiado dramáticamente y esto lo podemos evidenciar hasta en las letras de las canciones, mientrás en los años 60-70-80 y hasta parte de los 90 las canciones romanticas que hablaban sobre rupturas ilustraban lo que se sentía, las de la actualidad dan un giro distinto, restandole importancia a lo vivido o sentido.
Si no nos creen, recuerden la letra de la canción del grupo mexicano Maná, "vivir sin aire":
Poder vivir sin ti
Pero no puedo
Siento que muero
Me estoy ahogando sin tu amor
Como quisiera
Poder vivir sin aire
Ahora comparen esto con la canción del colombiano, Maluma, "tú me partiste el corazón":
pero mi amor no hay problema nou nou
ahora puedo regalar (qué)
un pedacito a cada nena
solo un pedacito
Aunque imaginamos que las estadísticas de padecer el síndrome del corazón roto pueden disminuir gracias a la invención de este cantante, no deja de ser alarmante lo desechable de las relaciones de hoy día a tal punto de repercutir en la manera como las personas están reaccionando ante una ruptura de pareja... y es allí cuando entra los aportes de Walter Riso.
La Baja tolerancia al dolor afectivo ¿De qué se trata?
Describe Riso, que la susceptibilidad al dolor afectivo que presentan algunas personas no se debe a su necesidad de ser amado, sino a la intolerancia al dolor afectivo y en función de esto buscan sustituir a la persona sin siquiera tomarse el tiempo para evaluar lo que no funcionó en la relación saliente.
La hipersensibilidad al sufrimiento afectivo (vg. desamor, discusiones con la pareja, celos, apego o miedo a perder al otro) puede tomar cualquier rumbo. [1]
En este sentido, muchos aplican el dicho "un clavo saca otro clavo"... o también puede hundirlo más.
Cuando un clavo hunde más al otro
El autor mencionado el día de hoy explica la intención que impulsa a muchos a buscar un reemplazo emocional, esta intolerancia por no sufrir dolor afectivo trae consigo el revanchismo.
Recapitulando tenemos que la persona no sólo se niega a sentir dolor por algo que es normal que duela, sino también pretende dar una lección a la ex-pareja generando celos e ira porque se encontró sustituto(a) rápidamente.
En este sentido y partiendo de esto, la nueva pareja sólo está sirviendo de medio para lograr un fin que de más es insano y esto puede traer como consecuencia un problema aún mayor.
No terminas de sanar tu corazón cuando quieres buscar otro clavo que pueda seguir dañandolo, arriesgandote también a ganar otra cicatriz emocional.
Recuerda esta máxima:
Si tu ex te considera parte del pasado, que él o ella no sean parte de tu presente. [2]
Insistimos siempre, todo lo que el ser humano vive es una oportunidad para aprender, crecer y fortalecerse tanto en experiencias como en crecimiento interior, no todas las lecciones se dan de la misma manera, ni vienen de la misma parte, algunas son satisfactorias, en otras la satisfacción llega cuando es superado lo que antes causaba dolor, así que es importante tomarse el tiempo para discernir, reflexionar y aprender de lo vivido.
Cómo siempre ha sido un gusto traer otro tema a colación para que uted pueda opinar al respecto y complementarlo con su experiencia, así que nos seguimos acompañando en la sección de comentarios.
Cita Bibliográfica utilizada:
[1] y [2]. Manual para no morir de amor. Walter Riso. Grupo editorial Norma. Año 2.010. Págs 104 y 105.
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