Théophile Gautier, el precursor
Nacido en 1811 y fallecido en 1872, Gautier fue poeta, novelista, crítico de arte y periodista. Compartió las ideas del romanticismo francés, y llegó a tener amistad con Víctor Hugo y Nerval, grandes figuras de ese movimiento, pero también con Balzac, identificado con la corriente realista. Luego de su posición en el prefacio (ya señalada en post anterior), el otro hecho relevante es la publicación en 1852 del libro de poesía Esmaltes y Camafeos(algunos poemas del libro pueden leerse aquí), en cuyo título ya se asoma la visión estética parnasiana; libro de un elevado nivel formal, que tuvo mucha influencia en la evolución literaria.
Théophile Gautier, foto de Félix Nadar (1854) Fuente
Citemos fragmentos de dos de sus poemas. De " El traje rosa":
Adoro la túnica rosa
en que va tu hermosura envuelta;
es el tibor de tu garganta;
es de tu cuerpo ánfora esbelta.
(…)
A la seda tu piel trasmite
sus estremecimientos cálidos:
a tu piel la seda devuelve
reflejo de carmines pálidos.
-¿Quién urdió la mágica tela
con hilos de tu carne misma,
en un misterio donde suman
luz, seda y piel un móvil prisma?
(…)
-¿Quizá las hebras se tiñeron
en tus corales de pudor,
cuando desnuda contemplabas
de tus líneas el esplendor?
Puede observarse la expresión de la sensorialidad, pero con cierto grado de distancia e impasibilidad, pero también la elegancia formal, la inclinación por lo pictórico y los alcances sonoros.
Y de su poema "El arte":
(…)
¡Huyamos de postizas sujeciones!
Pero acuérdate, oh Musa, de calzar,
un estrecho coturno que te apriete.
Rehúye siempre cualquier ritmo cómodo
como un zapato demasiado grande
en el que todo pie puede meterse.
Y tú, escultor, rechaza la blandura
del barro al que el pulgar puede dar forma,
mientras la inspiración flota lejana;
es mejor que te midas con carrara
o con el paros duro y exigente,
que custodian los más puros contornos;
(…)
Todo pasa. Tan sólo el arte fuerte
posee la eternidad. Únicamente
el busto sobrevive a la ciudad.
Y la moneda rústica y austera
que un labriego ha encontrado bajo tierra,
recuerda que existió un emperador.
Hasta los mismos dioses al fin mueren.
Mas los versos perfectos permanecen
y duran más que imágenes de bronce.
Artista, esculpe, lima o bien cincela;
que se selle tu sueño fluctuante
en el bloque que opone resistencia.
En este poema, además de la presencia de los rasgos indicados para el anterior, notamos un "arte poética", es decir, un texto en el que se habla del modo de entender y asumir la poesía (o el arte en general). En el poema citado Gautier revela, en gran medida, la concepción parnasiana ya aludida: la obra resultado del trabajo esforzado, exigente, labrada con los mejores materiales, y de su permanencia en el tiempo. Esta autoconciencia del arte será un carácter de suma importancia en la creación moderna.
Leconte de Lisle
Leconte de Lisle (1818-1894), a quien Rubén Darío, el máximo exponente del Modernismo hispanoamericano, llamó "Pontífice del Parnaso", fue autor de tres importantes libros de poesía: Poemas antiguos (1852), Poemas bárbaros (1862) y Poemas trágicos (1884), donde el espíritu parnasiano y post-romántico queda expresado de modo decidido.
Fotografía de Leconte de Lisle Fuente
Un poema suyo, "De los modernos", es significativo de esa visión severa y melancólica que marca su obra y cierto ambiente parnasiano.
Vivís en rebeldía, pero sin sueños, sin destino,
más viejos, más decrépitos que este mundo infecundo,
castrados desde la cuna por el siglo asesino
de todo ardor noble, vigoroso y profundo.
Vuestra mente está tan vacía como vuestro sino,
y habéis mancillado este miserable mundo
con una sangre corrompida, con un aliento dañino,
y la muerte crece sola en este fango inmundo.
Hombres, cazadores de dioses, cerca los tiempos están,
donde los grandes pilares de oro se enlodarán,
donde el fértil sol roerá las más grandes rocas.
Impávidos en el día y en la noche sin remedio,
nacidos en la estulta nada del supremo tedio,
morís estólidamente cuando abrís vuestras bocas.
Y con esta visión de los modernos, propia de un poeta que veía hundirse los valores de la belleza y del espíritu humanista y religioso en el cual se formó (Grecia e India), cerramos este post, hasta una nueva entrega donde seguiremos abordando los pilares de la modernidad literaria.
Referencias bibliográficas
Friedrich, Hugo (1974). Estructura de la lírica moderna. España: Edit. Seix Barral.
Poetas románticos franceses. Antología. (1999). Introducción de Carlos Pujol. España: Edit. Planeta.
Riquer, Martin de y Valverde, José M. (1979). Historia de la Literatura Universal (Tomo III). España: Edit. Planeta.
Todó, Lluís (1987). El Simbolismo. El nacimiento de la poesía moderna. España: Edit. Montesinos.
Si estás interesado en leer los anteriores posts, puedes ir a los siguientes enlaces:
Modernidad literaria, Romanticismo alemán , Romanticismo ingles I, Romanticismo inglés II, Romanticismo francés I, Romanticismo francés II, Realismo literario I, Realismo literario II, Realismo literario III, Parnasianismo I.