Pude haber sido una montaña
que se agita interiormente como
las gradas de un volcán activo
Una montaña que hablara
sobre el pasado remoto de sus entrañas,
como contagiaría con esa información,
sería celosa para hablar sobre
mis más intimas entrañas,
que el hombre jamás podrá conocer
o imaginar.
¿Qué importa?
Pues solo soy una montaña
¿a quién le podría interesar mi pasado?
Un pasado que no lograrían entenderme.
No sería tan civilizado,
tan normal, tan crítico y analítico
para colocarlo bajo un microscopio.
Soy una parte de este planeta,
he tenido cambios metamórficos y muy dolorosos
pero muy convenientes.
Nada es para siempre, dice la canción
Yo tampoco lo soy.Claudia A.