Hola mis queridos steemians, hispanohablantes y todo el que me lea. Hoy estoy triste por la desaparición de mi entrañable amigo Eduardo Sanoja. Murió el sábado 26 de mayo.
Conocí a este peculiar personaje a través de mi esposo
hace 13 años, puesto que por más de 25 años han sido amigos, compañeros y los une un lazo común :” El juego de Garrote”. Es una pérdida invaluable. Es alguien a quien admiro porque considero que dejó un legado valiosísimo. Fue un excelente poeta, escritor, investigador, cultor, jugador y tallador de garrotes.
Su personalidad era extraña, en mis tertulias con él sobre literatura hombre culto por demás con una particular biblioteca, un elocuente discurso, un ingenio para la sátira y la comedia que arrancaban carcajadas pues su ironía y descaro con lo que expresaba las cosas te dejaban perpleja, sonrojada y hasta molesta.
Gracias a los libros de cuentos, poemas y demás literatura que tuve el honor de compartir con él aprendí, disfruté y pude apreciar al hombre más franco y sencillo que he conocido.
Visité el Patio Clarencio Flores muchas veces, en reuniones y sus cumpleaños. Su casa es todo arte, sus escritos, sus murales pero sus garrotes tallados y pirograbados eran su pasión.
Leí su libro de cuentos “Oxido” y fue la primera vez que leía algo sobre el nombre “Vera” y le dije a mi esposo, si tenemos una hija la llamaré “Vera” como Sanoja describe este nombre y fue así, a mi hija la llamamos: Vera Sofía, y es su nombre por lo inspirador y hermoso como habla este poeta.
Este insigne hombre fue un autodidacta y estando en Caracas se destacó como uno de los correctores del Diario “El Nacional”. Publicó varios libros de poesía, cuentos e investigación valiosa sobre garrote venezolano. Su estilo crudo, escatológico y sin tapujos se evidencia en sus producciones cuentos y artículos críticos. Era un hombre muy directo.
Por su gran trayectoria cultural, filosófica y literaria fue declarado Patrimonio viviente del Municipio Palavecino del Estado Lara- Venezuela.
No me atrevo a decir que Dios te tenga en la gloria, pues te ofenderías , ya que eras ateo. Pero si que descanses en paz, hermano. .