Una buena fotografía puede ser solo eso una buena composición de lugar, luz, movimiento y estética. He visto muchas de esas y hasta he tenido la suerte de tomar alguna yo mismo.
Pescando en el lago
Sin embargo una foto perfecta es aquella que combina no solamente todo lo anterior sino que además captura un instante que emociona, tanto al que tomó la fotografía como a los intervinientes en la misma o en las situaciones previas y posteriores a ella.
La fotografía que se ilustra esta nota tiene esa gran característica, tanto para mí como para el modelo, en este caso un amigo llamado Javier y también para todos aquellos que estaban con nosotros en esos momentos y para los que conocen el lugar.
Todos coinciden en que esta toma ha captado a la perfección lo que se siente al estar ahí, en ese bellísimo lugar.
La sensación de paz, de tranquilidad y de envidia para aquel que está disfrutando el momento es inmensa. El agua del lago, los cerros nevados y el embarcadero constituyen un marco ideal que completa la escena.
Para contrastar con la foto perfecta les muestro otra del mismo lugar aunque desde un ángulo distinto y con otra iluminación, muchos coinciden en que es una bella fotografía pero no tiene comparación con la primera, esto refuerza mi concepto de perfección.
Vista del lago
Ambas fotografías fueron tomadas por mi hace mucho tiempo, con una cámara Canon G2 analógica, la primera en el año 2003 y la segunda en el 2004, ambas en el mes de noviembre.
Solamente las he digitalizado y prácticamente no tienen retoques.