Si bien el alquiler temporario de oficinas es un concepto que ya se viene utilizando desde hace varios años, en los últimos tiempos han aparecido empresas que ofrecen mayores servicios y beneficios para todos aquellos que necesitan un lugar físico donde desempeñar sus tareas sin necesidad de erogar grandes sumas de dinero en alquileres, garantías e infraestructura.
Paseando por el micro centro porteño en el día de ayer pasé casi distraídamente por este enorme complejo perteneciente a una empresa internacional dedicada a prestar el servicio de alquiler de oficinas temporales pero con una infraestructura impresionante de equipamiento tanto mobiliario como informático, secretarías, salones de conferencias, salas de reuniones, cocheras y hasta bares y salas de entretenimiento para los empleados y directivos de los inquilinos.
Desde la calle se puede observar una sala de juegos donde los empleados pueden practicar deportes de salón como metegol, ping-pong, tejo y pool. Todo en un ambiente de relajación y divertimento donde se hace un alto para luego retomar mejor ánimo las tareas cotidianas.
En la acera hay lugar para estacionar motos y también un puesto de bicicletas dispuesto por el gobierno de la ciudad donde mediante el uso de una aplicación para el teléfono se puede obtener uno de esos vehículos de dos ruedas por el plazo de una hora sin costo.
Toda la zona se ha beneficiado de la gran actividad que se desarrolla gracias al doble edificio de oficinas temporales, hay varios kioscos, restaurantes, bares, sucursales bancarias y otros comercios a su alrededor donde los empleados de las diferentes empresas que allí alquilan, consumen, hacen trámites y se reúnen antes y después del trabajo.
Una particularidad adicional se puede observar en una de las fotografías, el contraste entre los antiguos edificios de estilo que aun se conservan por toda la ciudad y la imponente doble mole de acero y cristal, los tiempos modernos luchan por imponerse y lo van a lograr.