Oshun, la primera diosa de la cultura yoruba, una diosa del amor / 
Es un placer para mí presentar una deidad africana en este número que la Lechuza de Minerva reservó para las Diosas del mundo.
Muchos habitantes del continente americano poseemos ancestros africanos, específicamente yorubas. El pueblo Yoruba es dueño de una compleja y antiquísima historia y mitología; historia que nos atañe en alguna medida a todos los americanos y que hoy referiré, someramente, para hacer marco geográfico y cultural a una de las más antiguas diosas del mundo: Oshun la primera diosa de la cultura yoruba, una diosa del amor.
Buscar las respuestas a las preguntas quiénes somos y de dónde venimos nos ha llevado a seguir huellas para establecer del origen de la humanidad. Los rastros, con más de 36.000 años de antigüedad, nos llevan al África negra o África subsahariana.
Entre los países que componen el oeste del continente negro está Nigeria, donde en tiempos prehistóricos, hace más de 9000 años antes de la Era Cristiana, cazadores, pescadores, pastores y agricultores se establecieron y dejaron evidencias de la presencia humana, de su representación del mundo, en sus expresiones artísticas.
Desde entonces florecieron en Nigeria grandes culturas: la cultura Yoruba que creció en torno a Ife, su ciudad sagrada, es uno de esos grandes desarrollos (de cuya complejidad cultural se guardan evidencias arqueológicas, esculturas, tallas en madera, máscaras, cabezas humanas, etc).
Oshun, dueña del agua dulce, crea la vida humana
En la cosmogonía yoruba existe una entidad superior formada por tres divinidades Olofi, Olodumare y Olorun. Olofi creo el mundo y repartió su poder entre los Orishas. Para crear a la humanidad fueron enviados a la tierra 17 Orishas, la única mujer entre ellos fue Oshun. El mito sugiere que los varones no pudieron animar ni poblar la tierra, aunque trabajaron juntos y arduamente. Cuando Olofi preguntó la causa de tal situación, los orishas respondieron que no habían considerado incorporar a Oshun a la tarea. Olofi recomienda invocar a la diosa, quien a pesar de que se hizo rogar, finalmente accedió a dividir sus aguas dulces, que impregnaron la tierra creando la vida de los hombres y otras especies.
Oshun salva el mundo
En los primeros tiempos una gran ceiba comunicaba el cielo con la tierra cuando Olofi creó el mundo. Él hizo todo lo necesario y no había que cultivar ni plantar, pero los hombres defraudaron la confianza de Olofi, quien separó, por eso, el cielo de la tierra. Ya que los hombres no podían subir comenzaron a morir de hambre. Entonces Oshun se convirtió en zamuro y voló con una cesta de pan y guisantes para Olofi, quien también estaba hambriento. Cuando el Dios quiso retribuirla por el gesto, Oshun intercedió por la raza humana. Olofi se negó a ayudarlos pero indicó a Oshun la existencia de Orisha Oko, deidad que guardaba las cosechas de cientos de años; allá llegó Oshun y tomó todo lo que pudo, con lo que regresó a la tierra y alimentó al mundo. Por este acto, por interceder ante el dios supremo por la gente, por asegurar su sustento y protección los hombres la llaman reina, madre.
Oshun es la diosa de la fertilidad, está representada en el poder de las aguas dulces, de los ríos, donde habita. Su nombre bautiza un río de Nigeria que pasa por la ciudad de Osogbo –ciudad nombrada así también en su honor (en las leyendas la diosa salvo a su gente, intercediendo por ella). Allí está concentrada la gran mayoría de sus fieles en Nigeria. La diosa es símbolo de protección, de salvación y de cuidados maternales.
Las andanzas de los Orishas son relatadas en los patakíes, a los que se recurre para conocer a los Dioses. En la cosmogonía yoruba los Orishas poseen los mismos temperamentos que los humanos, que pueden ser, incluso, contradictorios entre sí.
De Oshun se dice que es la representación de la intensidad de los sentimientos, de la sensualidad humana y todo lo relativo a ella; se le atribuye la delicadeza, la elegancia, la alegría de la vida; es la Diosa del amor y la representación de lo femenino, la risa, la coquetería... Estos atributos pueden desaparecer para dar paso a un carácter exigente que proporciona castigo implacable: puede inundar el mundo arrasando con las cosechas, con lluvias y crecidas de ríos, para castigar el comportamiento de los humanos. También puede provocar grandes sequías, reteniendo las aguas. Es dueña de los metales, por lo que se le relaciona con los adornos corporales, joyas, dinero, representaciones de la prosperidad.
Como Diosa de la fertilidad es protectora de las embarazadas y las parturientas.
Como rendir tributo a Oshun
A Oshum se le rinde tributo representándola en el baile de tambor. Los gestos de su danza son muy sensuales: Sonríe mientras sacude sus pulseras, levanta los brazos para enmarcar su hermosura, mientras llama a los hombres con movimientos voluptuosos de cadera. Imita que rema, para indicar su reino, mientras pide miel (oñí), enfatizando la dulzura de la vida y el sexo. Se la representa vestida del color del oro, amarillo, con un espejo, donde se mira orgullosa.
Los amores de Oshun
La feminidad de la sensual Oshun refiere también a su capacidad de seducción. Los patakíes cuentan que esta diosa traviesa tuvo incontables amantes, protagonizó apasionados amores con Changó, el dios de la sexualidad, a quien cautiva. Sus dotes y belleza la llevan a una historia de amores prohibidos y a provocar deseos y riñas entre los orishas y los humanos, también es capaz de establecer relaciones de amistad, como la que se cuenta con Elleguá, aunque su don más extraordinario es su amor por la humanidad, principalmente por las mujeres y los niños.
Dos rituales para pedir riqueza y amor a Oshun:
Palabras para Oshun:
Podríamos seguir hablando por mucho tiempo de la complejidad de los atributos de esta Diosa del amor yoruba. Su importancia cultural y emocional quedó plenamente expuesta en el proceso de sincretismo que llevó a sus creyentes a asimilarla en la Virgen de la Caridad del Cobre, y en otras representaciones de la Virgen María, como un subterfugio para seguirla adorando en secreto a través del panteón cristiano.
Para Oshun escribí, y dejo, el siguiente ejercicio poético:
La devoción a Oshun: patrimonio cultural
La devoción a esta diosa sigue presente en Nigeria donde su culto ha pasado a formar parte del patrimonio cultural de la región. En el enlace de la UNESCO, que dejo a continuación pueden leer las justificaciones para el resguardo de su Arboleda sagrada. De allí tomamos el siguiente texto:
The Grove will also serve as a model of African heritage that preserves the tangible and intangible values of the Osogbo people in particular, and the entire Yoruba people. As a source of pride to them, the Grove will remain a living thriving heritage that has traditional landmarks and a veritable means of transfer of traditional religion, and indigenous knowledge systems, to African people in the Diaspora.
La arboleda también servirá como un modelo de herencia africana que preserva los valores tangibles e intangibles de la gente de Osogbo en particular y de todo el pueblo Yoruba. Fuente de orgullo para ellos, la arboleda seguirá siendo una herencia viva que tiene las marcas de lo tradicional y un certero medio de transferencia de la religión tradicional y de los sistemas de conocimiento indígena a los pueblos africanos en la diáspora . (Traducción propia)
Con este escrito me he planteado diferenciar a Oshun del aura folklorista (en el mejor de los casos, en otros se la refiere como una diosa oscura, de la brujería) en el que una gran cantidad de personas la coloca, por desconocer su raigambre profunda en el mundo y su importancia arquetipal en las personas de piel canela.
Honor a esta Diosa del Mundo, madre ancestral, del inicio de los tiempos; aún y por siempre, en tanto exista la necesidad de la solidaridad, del cuidado maternal, la necesidad de vivir la vida en alegría y amor.
Agradezco su atención, espero sus comentarios.
Bibliografía revisada:
Angelina Pollak-Eltz. Religiones afroamericanas hoy. Editorial Planeta Venezolana. Caracas.1994
El Akoni. La Santería. Editorial Arcoiris. S/f
Güerere, Tabaré. Las diosas negras. Alfadil Ediciones
Jesús García. Cuadernos Lagoven. África en Venezuela. 1990
Las formas de los dos rituales y la poesía son creaciones propias, las imágenes que sirvieron de base para su elaboración son gratuitas, tomadas de las fuentes indicadas, respectivamente, abajo.
Todas la imágenes fueron manipuladas, para reducir su tamaño, con Paint.

* es socióloga, por la Universidad de Oriente, Venezuela, Doctora en Ciencias Sociales por la Universidad Central de Venezuela. Profesora universitaria jubilada, mantiene intereses de investigación centrados en la línea de la religiosidad y discursividad social. Es autora del libro Religiosidad a inicios del tercer milenio editado por la Editorial Académica Española. En la actualidad ejerce como Psicoterapeuta psicoanalítica, mientras intenta hacer relatos y disfrutar de la afición por la fotografía.