Un post bien organizado, , sobre una noción que permitiría iniciar, sistemáticamente, el gusto por la lectura.
Desde mi reflexión una llave para entrar a la imaginación y la curiosidad, no solo de niños sino de toda clase de personas que, hay que admitirlo, no le dan a esta actividad la menor importancia. Creo que el énfasis debería colocarse sobre las posibilidades comunicativas del género(aunque el formato exija un número preciso de palabras que lo caracterizan como minicuento) que serían, al final, las de toda la literatura. Sentí un metamensaje perjudicial al objetivo que se busca en la frase justificativa "...los alumnos han adquirido el inevitable hábito de lo breve" sobretodo si la comparamos con el tiempo que niños y adolescentes dedican a los videojuegos y con la compulsión que han desarrollado al respecto. Me parece que lo que apunto ayudaría a redireccionar el hermoso trabajo de incentivo a la lectura más hacia el disfrute y no desde la evitación. Felicitaciones por tu post, aunque de los más largos de la Lechuza, se volvió cada vez más interesante. Un abrazo.
RE: Uso didáctico del minicuento. La Lechuza de Minerva, Revista de Humanidades. N° 3