

¡Hola! Al fin tengo la oportunidad de colaborar con la Revista Periplos, de Arte y Literatura, del
Hive account@equipocardumen, a la que vi nacer y con la que pude contribuir un poco antes de empezar a ser publicada. Este texto, que hice para esta edición, quise que fuera algo muy especial, y aproveché que recientemente tuve contacto con cierta información que me motivó muchísimo. Fundamentalmente decidí que escribir sobre este tema les permitiría a ustedes ponerse en contacto un poco con mi mundo creativo y la hermosa cultura de la ciudad y región donde vivo en Venezuela. Espero que les guste.
La identidad cultural y “El Indio de Cumaná”
Aún siendo una persona joven, sé que hubo en Cumaná, en donde se encuentra actualmente el elevado “Antonio José de Sucre”, una redoma con una escultura que recibía a los visitantes en la que llegó a ser alguna vez la entrada a Cumaná. Es “El Indio de Cumaná”, una figura hecha en piedra artificial, modelada en arcilla, por el artista Giuseppe Pizzo, en el año 1955. Fue la figura central de la “Fuente Alegórica a la Entrada de Cumaná”.
En conjunto con otras piezas se conformaba la obra completa de esta fuente, inaugurada en el marco de la celebración del III Aniversario del Gobierno del General Marcos Pérez Jiménez en 1957, como indican algunos pocos textos.
"El Indio de Cumaná" representa la hospitalidad con que el pueblo cumanés recibe a quienes vienen a visitarnos.

La cultura popular
En mi investigación en internet −que no es quizás el medio idóneo para consultar datos de naturaleza tan popular−, hallé varias fechas que hacen referencia al origen de esta pieza del patrimonio cultural local. Una de ellas está citada por el cronista cumanés Arquímedes Román, quien indica la fecha de los actos conmemorativos en que fue inaugurada. Sus Notas Historiales de Sucre, según Jorge Peña, señalan que “El Indio” se instaura e inaugura el 2 de diciembre de 1957, y dice también que sirvió de modelo Candelario Rodríguez Allen (1930), conocido como ‘el Polaco’.
–¿Cuánto puede haber tardado el artista, de origen italiano, en culminar esta obra?
La biografía del escultor de este emblema local, publicada en el Diccionario Biográfico de las Artes Visuales de Venezuela, indica que fue realizada en 1955. La fuente online que yo he consultado aporta algunos datos técnicos, como las proporciones de polvo de mármol y cemento (3:2), a partir de las cuales se obtuvo la mezcla de la que está hecho el trabajo.
Decido compartir con ustedes acerca de este icono cultural cumanés porque basa una hipótesis casual, surgida de varios pensamientos accidentales que tuve, todos ellos relacionados con el proceso de composición musical que llevo a cabo desde hace unos tres años.
Quiero acotar que he aprendido, a través de esta maravillosa experiencia creativa, que la expresión artística emplea como medio, además de la disciplina misma que el artista disponga, las formas particulares en que ella se presenta. Es decir que, por ejemplo, los elementos que integran el sonido de lo tradicional tienen su fundamento en una intencionalidad que da razón a sus características. Para el caso, son la estructura armónica y rítmica, y la forma lingüística y lírica que la definen.
Desde hace mucho que decidí empezar a explorar qué hay tras el surgimiento de un tema musical, y por eso sé que no se le da vida a una canción de un soplo. Lo que descubres en el camino es que hay un hermoso vínculo entre un mensaje y quien lo escucha.

Cuestión de identidad
Llegó a mí hace casi dos meses un libro llamado Manual de Folklore Venezolano (1957), que he empezado a leer. En él, Isabel Aretz afirma que la creación folklórica tiene asiento en la consciencia popular. Dice que una pieza musical se vuelve tradicional cuando penetra en el corazón del pueblo.
–Y yo que quiero saber cómo se hace eso…
Según Aretz, se vuelve folklore una manifestación que el pueblo puede acoger por suficiente tiempo, durante el cual la misma experimenta adaptaciones hasta que el colectivo la integra y pasa así a formar parte de la tradición. Este proceso se da bajo determinadas condiciones, y es que el folklore es un gran conjunto; toda la información que lo compone reside en la identidad de la gente y esencialmente ha sido transmitida a través de las generaciones de manera oral.
El folklore es la base de la identidad de los gentilicios, y vive −así como se ha hallado que tiene origen−, ampliamente, dentro de contextos rurales. Son los conocimientos y costumbres que se perpetúan en el saber popular más allá del paso del tiempo y los cambios que él trae, donde todo ese cúmulo de conocimiento empírico permite la subsistencia de estas sociedades.
Una manifestación folklórica puede tener sentido espiritual o práctico. Es por eso que los elementos en ella pueden provenir tanto de fuentes externas como ser autóctonos, pero siempre son reinterpretados por la gente según los usos y las necesidades que vayan apareciendo. Al pertenecer a un lugar no puede confundírseles con las de otro lado, aunque puede presumirse que tengan el mismo origen, o que venga uno del otro.
La tradición puede sufrir transformaciones, pero surge de los patrones más arraigados, que son repetidos con pequeñas variaciones asociadas a los estilos de los creadores.

El sujeto y la tradición
Decía que no se entra en el corazón de la identidad popular simplemente más que desde su centro. Los cambios que trae la modernidad se reflejan en la vida de las grandes ciudades, donde la dinámica es cambiante, y hay mucho que llega y se va. Es así como Aretz explica que puede encontrarse algo del folklore en la urbe, y se le diferencia de la manifestación popular porque la urbana está sujeta a la moda, mientras que la folklórica siempre existirá, debido a que ella dice algo sobre quiénes somos y nuestros orígenes.
Se dice que Cumaná fue la primera ciudad del continente americano en recibir a los colonizadores; es por eso que la llaman "Primogénita". Lo que ese hecho dice es que, como primer asentamiento, con el crecimiento se extendieron desde aquí, y fusionaron, las distintas corrientes demográficas, de modo que aunque seamos una ciudad, capital del estado Sucre, mucha de la identidad folklórica de la región sigue surgiendo aún de aquí mismo.

El hecho folklórico
He estado intentando hacer una síntesis de toda esta teoría porque es necesario asumir la importancia de reconocer el valor y la esencia de la identidad social. El folklore siempre está vigente.
Veo que esta dinámica ocurre en el entorno. Como artista, entonces, me permito la subjetividad, y de ella el cuestionamiento: ¿qué manifestaciones culturales permanecen más allá de los cambios? La influencia mediática modifica nuestras conductas y visión del mundo, aquí y en las grandes metrópolis, en gran medida. A través de una canción tradicional podemos tener idea de cómo se tomaba el amor en alguna época antigua, o de cómo se concibe aún hoy en algunos estratos que conservan aquellos modos y costumbres. ¿Podemos predecir, sabiendo todo esto, si una obra caducará o perdurará en la consciencia popular?
Por un lado, es posible que el apego de la gente hacia los acontecimientos de la acción común, haga de una pieza una manifestación que perdure en el alma popular. Si una canción hace referencia a un hecho histórico de suficiente importancia en la identidad de una localidad, con jocosidad y jerga coloquial, puede que perdure. La razón es el potencial de oralidad que tiene la música, que puede hacer que en ella la historia sea recordada. Les reitero lo dicho anteriormente, que la cualidad principal del folklore es que se transmita oralmente, y que su asiento sea la memoria.
Por el otro, el factor tecnológico, inherente a la vida citadina, hace que la radio sea la fuente de difusión principal de toda la obra musical, también la tradicional. Es tradicional, no necesariamente folklórica, una obra que parta de los patrones de los que hablamos al principio. Pero hoy y aquí, en la ciudad de Cumaná, ¿cómo sabemos que una obra necesitaría de la radio para ser transmitida? Además, ¿por qué evadirla −la radio, la tecnología− de todos modos? Ahora, que nos hemos convertido en ciudad, pero aún recibimos a los artistas folklóricos, quienes vienen desde sus poblados de origen, con sus piezas tradicionales que narran, entre otras cosas, fragmentos de la historia contemporánea desde la perspectiva y con el dialecto de un sujeto popular.

Más allá de las conclusiones
Todas estas ideas, que vienen de mi reflexión e interpretación de lo que veo, leo, y también de mi propia experiencia con esos mismos patrones que nos hacen identificar lo tradicional y repetirlo a nuestro modo, solo tendrían comprobación en la observación o si las llevase a cabo yo misma, que puede que sea una de mis fantasías profesionales.
Lo real es el sentimiento que encuentra la obra artística en las raíces y la tradición, porque puede llegar a tocarnos dentro con tanta profundidad que sea nuestra experiencia de ello lo que se perpetúe, como percepción. (Todos sabemos cómo el amor puede hacer que un instante parezca toda la vida). Ese ‘quedo’ temporal es el fundamento que responde a si una anécdota contemporánea de suficiente relevancia en la historia urbana de una localidad, contado a través de una pieza tradicional, es folklore local o lo será un día. Es en esta incertidumbre donde encontramos el motivo algunos de quienes nos creemos compositores.
Además de esta exposición de ideas que argumentan la belleza cultural de la hermosa ciudad de Cumaná, primera en Venezuela en abrir la Licenciatura en Historia, en la Universidad Experimental de las Artes, quiero terminar mostrándoles una pieza musical del artista oriental venezolano Willie Tango, que les habla del traslado realizado la obra escultórica referida hacia una nueva locación, que es hoy la nueva entrada a nuestra primogénita, hecho definitorio que trajo a los cumaneses muchos cambios y dificultades, como también aires de evolución y crecimiento.

”El Indio de Cumaná”, pieza musical del artista local Willie Tango – Fuente de Descarga
¿Es esta pieza musical tradicional
una manifestación local folklórica?
Como creación contemporánea tradicional
¿podría llegar un día a serlo?
¿Penetrará en la identidad popular?
¿Qué opinan ustedes?


FUENTE DE IMÁGENES EMPLEADAS (editadas)
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Área metropolitana de Cumaná - Fuente | Bahía de San Luis, Cumaná - Fuente | Estatua del ‘Indio de Cumaná’ - Fuente | Antigua “Fuente Alegórica a la Entrada de Cumaná” - Fuente |
Referencias:
- Aretz, Isabel. (1957). Manual de folklore venezolano. Caracas: Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes.
- Diccionario Biográfico de las Artes Visuales en Venezuela. (2005). [Libro en línea] Disponible.- Peña, Jorge (2007, Abril 01). El Indio de Cumaná o crónica de un abuso. Diario de Sucre [Periódico en línea] Disponible

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Hive account@siomarasalmeron (Siomara Salmerón Martínez). Cantante venezolana nacida en Cumaná, estado Sucre, en 1991. Aficionada a las artes y a la escritura. Actualmente cursando el trayecto inicial de la carrera de Música, mención Canto, en la Universidad Nacional Experimental de las Artes, Sucre.