Siempre es difícil empezar a escribir, y quien lo hace, afronta dos dilemas, siendo el primero de ellos, el tener tantas cosas qué decir, que no sabe por donde empezar, o qué tema abordar según sus prioridades estilísticas o literarias; mientras que el segundo imponderable, tiene que ver con la escasez de cultura general, que se tiene en torno a los temas que podrían resultar de interés para una determinada comunidad de lectores...
Con estas primeras palabras, empiezo esta aventura llamada Steemit, y pues en primer lugar, mi agradecimiento a , por sus buenos oficios para darme el empujoncito a esta comunidad de forjadores y hacedores de sueños, porque esa es una de las grandes tareas de quienes escribimos, para que algo quede en las mentes de quienes nos leen...
Una de las cosas que evita que uno muera, en el combate por escribir algo, es dejar que la propia vida sea quien nos dicte, sobre qué escribir, lo que nos inquieta, o es motivo de alegría, lo que nos quita el sueño, o es evidencia de que nuestra alma está triste, pero en la historia, ya se ha demostrado, que incluso la desesperación, se convierte en una poderosa arma, para despertar el caudal creativo que reposa en algun sitio de nuestra mente...
La fe, es importante para quien escribe, dado que necesitamos tener algo en qué creer, que nos sirva de apoyo en la aventura de escribir un poema, un ensayo, un artículo o una novela, y ese algo pasa por diversos matices, ya que no se trata de un asunto de religión o de jurisprudencia, donde usted elige creer en Dios o en el sistema de justicia, se trata de creer en que estamos dotados de la capacidad natural de escribir, pero que necesitamos encontrar nuestra propia voz, más allá de que a ciertos sectores, su estilo, que es lo que define la voz escritural, no les guste, pero tenga la seguridad, de que esa voz que está escondida en lo íntimo de nuestro ser, gustará más allá de lo que podamos imaginar o soñar, lo importante, es dejarla salir a estirar las piernas...
La fantasía, representa aquello que invade a nuestra mente, y no es el producto de la influencia de medios externos, y refleja lo que pensamos sobre el futuro inmediato, y allí subyacen los anhelos de realización personal, es el punto donde la idea toma la decisión de dar el salto cuántico hacia la realidad, más allá de que no seamos comprendidos, o nuestros puntos de vista no sean reconocidos como válidos por quienes nos rodean, la irreverencia literaria, el carecer del miedo de decir lo que pensamos, suele ser la diferencia entre el triunfo y el fracaso...
La ficción es siempre el producto de un esfuerzo sistematico de la mente humana, por recrear un mundo que hasta el momento que lo comenzamos a perfilar, no existe, tal como los planos de un Arquitecto desarrollan el modelo de un edificio, tarea que naturalmente, será derribada o rectificada por un ingeniero, una vez que este se da cuenta, que algunas de las propuestas arquitectónicas, son irrealizables, debido a que las especificaciones de diseño, violan normas elementales vinculadas a los métodos y sistemas de construcción presentes en un país...
En esencia, escribir unas líneas sin morir en el intento, es como preparar un pastel, se necesitan los ingredientes (la fe) y el procedimiento de mezclado (la fantasía) para obtener el producto final (la ficción), en el entendido de que nada es verdadero, hasta que una gran parte del mundo lo acepta, y ahí se le llama "consenso social", lo que significa que la verdad como absoluto, no pasa de ser una "construcción semánticamente bella, pero inaplicable sintácticamente", así que en realidad, todo cuanto escribimos, empieza siendo ficción hasta que da el gran salto cualitativo hacia la realidad...