Mi vida no ha vuelto ser la misma desde que llegaste.
¡Joder! Simplemente me miraste y me cambiaste.
Me gustas tanto, pero no sabría como explicarlo.
Mi mente colapsa solo cuando estoy a tu lado.
Quizás esté completamente obsesionado,
ya que en mi opinión: no amarte sería un gran pecado.
Imagino que tener tu presencia sería un milagro,
más aun si tengo ganas de besarte y tener entre mis brazos.
Estaría especular ser espectadores de la lluvia tomado de manos,
mirándote fijamente a los ojos y encajar con la frase “te amo”.
Daniel Piña.