Observando el cielo despejado
te rememoro cual meteoro
alumbrando mi propio universo,
llegando a mi alma sin dejar rastro.
Lugares en forma de rincones
donde sentirte en la lejanía,
aliviando todos los dolores
soñando contigo amada mía.
Caminando entre la suave arena
la brisa me recuerda a tu aroma,
las olas impactan y se alejan,
recuerdos que vienen y marchitan.
Algo de mi se encendió contigo,
Algo de ti siempre quedará.
Siempre quieras podrás encontrarme,
Siempre podremos partir a Roma.
Ramón O Ramos Fabré