el debate interior, el golpe cobarde, la amnesia, la cabaña a oscura, el silencio del Bosque, yo iba a descubrir en los altos matorrales la inquietud del ganado, no hubo eco ni huellas, mientras kassandra me aguantaba, de la cocina salio una mujer, mi cuerpo se puso nervioso, yo no retrocedí ni un paso, hacercandose hacia mi, tenia las piernas juntas, las rodillas torcidas y los brazos recogidos vertical mente hacia atrás, por encima de la sacudida del trote junto al movimiento del cuerpo haciendo que le temblara la grasa de los pechos casi desnudos, sacudiendo la cabeza y echando la pelvis bruscamente a mi dirección sacudiéndose y estremeciéndose de esa manera, con los pies muy separados dando cuatro pasos adelante y dos atrás, avanzo hacia mi, mientras la música de los hotentotes se volvía mas lenta.