La frase más trillada que cada venezolano que se respete ha tenido que comentar en algún momento de su tragedia porque no se le puede llamar vida lo que tenemos que sufrir a diario en este país, mi país tú país.
Miseria, angustia, depresión e histeria colectiva son algunas de las características que como sociedad enfrentamos cada segundo, un país donde todo es ilegal y donde lo ilegal es legal no es Narnia es Venezuela.
Un estado anti jurídico marcado por el sueño socialista, deprimente, dantesco y escueto (neuronalmente hablando) pero que tristemente merecemos como pueblo, porque somos nosotros los que permitimos que esta realidad sea así.
Estamos mas pendientes del Clap, del carnet de la patria, de la pensión y de que nos aumenten los sueldos que de la libertad de expresión, la democracia real y la libre capacidad adquisitiva de cada camarada.
Nos encanta escribir por redes a los políticos por ayuda y cuando no nos las dan , nos quejamos de igual forma es decir por redes, y cuando por fin tomamos la calle son nuestros lideres los que nos traicionan y dejan al lado los muertos que atrás quedaron.
No apoyo farzas, no voto ni votaré mas para dejar bien en claro lo ilegal y mentira que son estas elecciones constantes que solo logran legalizar cada día más a los verdaderos tiranos.