Etimológicamente proviene de la palabra compuesta latina trans-parere, que significa “ver a través de”, es por ello que en un sentido físico, es una cualidad que tienen algunos objetos o materias a través de las cuales pasa la luz y se puede ver.
Me llama mucho la tensión la definición según la física de la palabra transparencia, en el momento en el que leí esta frase: a través de los cuales pasa la LUZ y se puede VER, me detuve un momento y entendí que esto también se aplica a nosotros como personas, aquellos que nos exponemos a la luz y dejamos ver nuestra verdadera esencia, nos convertimos en Personas Transparentes. Claro está, la luz de la que les hablo no es luz solar, ni tampoco eléctrica, es una luz divina, es la luz de tu corazón. En mi experiencia la transparencia debe ser una práctica habitual en todas las personas, ya que revela nuestras fortalezas y debilidades, mostrándonos al mundo tal cual somos sin miedo a nada.