El artista en su columna vertebral, tiene plantada las semillas de la libertad, son distribuidas por su cuerpo las raíces de la anarquía, es ahí cuando sus extremidades responden al compromiso de la expresión.
Es cierto, que ahora nadie se juega la vida, nadie huye, nadie implora, al tener acceso al mundo creemos que lo tenemos controlado, inmersos ante tanto, descuidamos el legado de nuestros maestros, "crear es una necesidad del alma, para demostrarte que sigues vivo" dicen algunos.
En estos tiempos, cada quien tiene su espacio, pero aun así, hay quienes siguen siendo rebeldes, "ya el poeta no es bohemio, pero continua siendo un sujeto peligroso" escribió Juan Calzadilla.
Y entonces aquí es donde vienes tu, a concederte el titulo de actor, fotógrafo o bailarín cuando muy adentro sabes que eso no te compete, a mi no me parece y a ti?