No hay ningún problema en amarse a sí mismo. De hecho, jamás podrías amar y valorar a otra persona sin que antes primero lo hagas contigo mismo.
Sabemos que nadie puede dar lo que no tiene.
En realidad el problema surge cuando no podemos ver y amar más allá de nosotros mismos; pues ya esto no podría llamarse amor, sino egoísmo o narcisismo.
Si te ha gustado esta publicación, no dudes en comentar, compartir y obsequiarnos tu voto...
¡Muchas Gracias!
Shalom U'Brajot (Paz y Bendiciones)