Mi Brújula...Percibo que el mundo
en el que habito
va en sentido contrario.
O tal vez soy quién camina,
por convicción, por la otra mano.
No es bueno, ni es malo,
es diferente, ni más, ni menos.
Jamás permitiré, a esta sociedad,
que cada vez, me es más ajena,
abyecta y maliciosa,
me indique el rumbo,
defina lo que está de moda,
o mutile las alas que llevo dentro.
Me abstraigo de las mentes obtusas,
de los hábitos y de los mandatos,
sólo me moviliza mi brújula interior,
ésa sí que jamás se equivoca,
no daña y jamás traiciona.
Dejar afuera al mundo,
no significa ser indiferente,
es ser genuina, tener coherencia,
entre con lo que se piensa y siente.
Es viajar hacia el occidente convencida,
dejando atrás a un mundo violento,
ruidoso y cada vez más hostil,
que avanza masificado hacia el oriente