La complejidad del ser humano no tiene límite. Siempre le va a conseguir un pero a la existencia, existencia misma que se hace insostenible para el mismo. Definitivamente es un animal de costumbres, si pasas toda una vida accediendo a la voluntad de otro ser humano y te despiertas un día y decides no seguir haciéndolo, esto lo trastorna, si, literalmente lo trastorna. Y siente que fue traicionado, que ya no eres la misma persona, todo un caos existencial. Si, de nuevo la existencia. La gente no entiende la existencia, el destino, al ser humano. Nadie merece estar subyugado, nadie merece estar condicionado. Una relación debe ser libre, abierta, sin presión, porque el día que ese otro humano se despierte y decida no seguir accediendo a la voluntad de otro.... Será el fin