(Nota: Esta es una respuesta que di en Quora a la pregunta ¿En qué momento la esposa pierde el interés por el marido? Me pareció que podría compartir este momento aquí en mi blog. Realmente me gustaría estar equivocado en mis percepciones sobre mi reencuentro con mi familia).
Cuando sentíamos amor
Creo que son varios factores. Dicen algunos psicólogos que la mujer nunca olvida. Quizás es cierto y los pequeños conflictos y hasta malentendidos se van acumulando.
Era hermoso sentir su mirada en los primeros años. Me colmaba de atenciones. Se preocupaba por preguntarme que quería comer. Me celaba, y era un poco incómodo. Me destruyó fotos de mi pasado. Supuse que quizás desde la perspectiva de la cultura filipina tendría razón, mi privacidad se había acabado hasta en el pasado. Quizás mi cultura mexicana chocaba con su cultura. Pero creo que fui lo suficientemente paciente, siempre esperando que en el futuro ella me entendería un poco más del por qué de mis exigencias, mi disciplina en algunas cosas como la organización y la limpieza.
Por otro lado, quizás también entra en juego la concepción cultural sobre la vida, sobre los planes de vida. En general es difícil coincidir en planes con alguien más, pero al menos cuando hay amor siempre se termina negociando y 'acordando'.
El contraste a 15 años de casados
Me duele decirlo porque ahora lo estoy viviendo. Personalmente, me parece que mi esposa de manera inconsciente, sustituyó las atenciones y el interés, el amor que mutuamente nos brindábamos, hacia los hijos o por los hijos.
Si agregamos que asumí estar fuera en otro país porque no era posible apoyarla para estudiar la universidad estando en México, las condiciones económicas no nos lo permitían. Pero el plan siempre fue que estaríamos juntos de nuevo después de sus estudios. Me mudé a Hong Kong, pues estratégicamente me sería más fácil visitar a mi familia en Filipinas.
No me imaginé lo difícil que sería establecerme en Hong Kong. Y me ha llevado dos años para finalmente poder traer a mis hijos y a mi esposa.
Sintiendo el desamor
Pero las cosas no van nada bien. En cierta forma, ya me esperaba el desamor. Sin embargo esperaba que pudiéramos sobre llevar una vida de familia con nuestros hijos para ayudarlos a crecer. Mis niños que dolorosamente tuve fuera del alcance de mis ojos durante más de cinco años. Y en los momentos difíciles que casi estuve sin ingreso hace un par de años me venía a la mente la imagen de mis hijos. Me dejó sin hablar con ellos, siempre alguna excusa. Y algo se fue deshaciendo en mi interior.
A poco más de un mes que llegaron, y con las discusiones que hemos tenido, siento que tengo a todos en mi contra. Es como si con su desamor, se estuviera llevando también a mis hijos. Casi no hablamos, y yo estoy fuera del círculo de conversación. Mis hijos prácticamente han olvidado el español. Hablan en tagalog. Lo cual no les puedo reprochar. Pero bien podrían hablar en inglés. Sin embargo, no hay voluntad de parte de mi mujer para incluirme.
Tampoco me toman en cuenta para lo que van a decidir sobre comida. Y discutimos mucho porque veo que les da mucha comida basura a mis hijos. Y su respuesta sin sentido: Es lo que quieren comer…
Hace unos días pensaba que lo mejor era la separación, el divorcio. Sin embargo, con la incertidumbre del coronavirus, los ingresos han ido disminuyendo. Por lo tanto me parece que no es buen momento para entrar en un desgaste mayor emocional y económicamente. Ojalá y estuviera exagerando y encontrara la forma, ya no de volver a sentir su amor, si no de simplemente reconciliarnos y recibir al menos el respeto que creo merecer como persona, como el responsable de la familia, que he estado separado por casi seis años y pude darles el sustento necesario y pagar con dificultades la universidad de mi mujer.
Ahora sólo siento, que sumado al desamor de ella, una decepción porque las cosas no han salido como esperaba.
No sé qué decisión tomar si las cosas siguen tan tensas. Nadie se sabe ganar la vida, pero todos parecen estar contra mi.
Se sienten ganas de llorar, y no sé si por la posible ruptura o por perder a mis hijos.
Ni modo, la vida nunca deja de dar sorpresas.