Cuando traje a mi hijo al mundo ¡Me sentí el hombre más fuerte¡, pensé que lo podía todo, hasta que me di cuenta de mi vulnerabilidad. Me di cuenta lo fácil que puede ser perderlo todo por una mala decisión o acción. Todo sacrificio que pude hacer en el pasado se volvió polvo. Tuve que comenzar de nuevo. El querer darle sentido a las coas ya no Hera igual porque no tenía a ese ser tan dócil y pequeño a mi lado. El tener que verlo solo cuando puedo en dos días a la semana me ha roto el corazón por estos 4 años.
Sé que puedo cambiar y hacer las cosas mejor. Que el sentido a la vida se lo da uno si quiere, si desea, si lo anhela. Somos frágiles. Pero podemos cambiar las cosas. De modo para bien o para mal.
El analizar antes de actuar es necesario, el de imaginarnos perder lo preciado antes de hacer, es necesario.
Al fin uno decide que rumbo tomar, Por eso te aconsejo sé quién eres y no dejes que otro te haga cambiar.
Confía en quien te creo, confía en lo que haces… “se valiente para decidir bien”