No se dejen intimidar por la palabra, en realidad, es fácil de comprender. Poiesis es una palabra griega que significa creación, por lo tanto, al incorporar el prefijo “auto” significa crearse a sí mismo. Gracias a la autopoiesis, los seres humanos contamos con una dinámica molecular que nos permite autocrearnos.
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Las moléculas de todos los seres vivos, incluyendo las de los humanos, interactúan entre sí en perfecta armonía y sincronización. Estas, no funcionan de manera individual, sino que dependen del funcionamiento de todas de manera sistemática y simultánea para dar vida, y lo hacen de manera espontánea, es decir, no requieren de una fuerza externa que las impulse.
La Filosofía de la Autopoiesis
Es común en algún momento de nuestras vidas preguntarnos ¿por qué existimos? En la autopoiesis podríamos encontrar una respuesta: porque biológicamente tendemos a la perpetuación de nuestra especie. En otras palabras, nuestro dinamismo molecular nació para regenerarse a sí mismo y de esa manera dar vida.
Tenemos un instinto que nos orienta a sobrevivir y a procrear, esto es, en principio, lo que nos permite estar vivos y perpetuar nuestra especie. Ahora bien, si nos preguntamos ¿para qué vivimos?, necesitamos una respuesta individual, puesto que cada quien debe encontrar en sí mismo el propósito de su vida.
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Sin embargo, a la hora de valorar nuestra existencia es importante concientizarnos acerca de todo ese mundo biológico maravilloso y casi mágico, que funciona para que podamos vivir. Darle sentido a nuestro existir, es una manera de justificar todo lo que ocurre en nuestro interior, así como en el interior de las plantas y de todo ser vivo en el planeta que permite que estemos aquí.
Así pues, podemos trasladar la autopoiesis a nuestra historia de vida, y generar la realidad que queremos para nosotros y para nuestro entorno más cercano. Muchos creen que su vida es el resultado de lo que ocurre a su alrededor, pero la verdad es que tenemos la capacidad de tomar el control y construir la vida que queremos para nosotros mismos.
Fuente Consultada
Maturana, H. y Varela F. (2003). De máquinas y seres vivos: autopoiesis, la organización de lo vivo. Buenos Aires: Lumen.