Ella es mi amada Lirio, al menos 3 veces al año nos deleita con su precioso vestido naranja.
En la entrada de la casa está recordándome que Dios es mi proveedor, mi protector y a Él me aferro.
Lucas 12:27-28. Considerad los lirios, cómo crecen; no trabajan ni hilan; pero os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de éstos. 28 Y si Dios viste así la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¡cuánto más hará por vosotros, hombres de poca fe!
La fotografía es de mi autoría con la cámara del celular.
Bendiciones.