Es una bella misión tallar dos bebes en el vientre de un árbol, en el vientre de la vida misma, diría el abuelo de la playa; si un organismo engendra a dos seres, es una buena señal que Dios Creador, tiene una misión para esos dos gemelos, que por siempre estarán unidos por el amor; cada uno pensará ¿dónde estará mi hermano? ¿cómo puedo compartir? O sencillamente necesito un abrazo... conexiones con la vida, cuando lo entendemos, todo puede cambiar.
El abuelo me pidió concentración en la imagen, mientras parafraseaba letras de grandes sabios, enviados por el Creador, dijo aquella tarde de enero: -Recuerda a Bernardo Stamateas cuando dijo- “los bebes nacen con las manos vacías, porque llegan sin nada; y cuando el anciano parte, de igual forma observa sus manos, están arrugadas y vacías; porque no necesita nada para donde va” -entonces si descubrió la misión de vida y la cumplió, parte tranquilo-