¡Un muy cálido saludo queridos lectores, espero que se encuentre excelente en éste preciso instante!
En éste momento estoy siendo participante de un concurso de literatura anunciado por
y consta de crear un cuento basándose en una imagen, si quieres ser participante y enterarte de los requisitos anímate a entrar al siguiente enlace:
FOTOCUENTO | Concurso de cuentos #fotocuento: Ganadores - Semana 11 y Presentación - Semana 12
Las horas, lo minutos y los segundos pasaban, lento... muy lento para mi gusto realmente. Todo lo que pensaba era en maneras de escapar, maneras de huir, de despertar. Mi mirada era de aburrimiento abismal, tenía sueño, pero eso era normal en mi, básicamente nunca he sido una persona de buen dormir, me dormía tarde y me levantaba tarde también. ¿Motivación?, ¿qué es eso?, ¿se come?, ¿a qué sabe?. Solo quería huir... escapar del momento, tiempo y espacio en cual vivía, sentía siempre que no encajaba estuviese donde estuviese.
Un día desperté con la misma actitud apática de siempre, el teléfono de la casa sonó, casi de inmediato atendí (aún no sé si fue una mala o buena idea); para mi sorpresa era un querido amigo, quien me llamó aquel día para invitarme a acampar en una de las montañas más grandes de la ciudad, aunque dudé al principio, accedí a su invitación, total... muy poco salía de mi casa e iba a ser una experiencia nueva para mi, ya que, nunca había acampado en mi vida.
Ya eran las 6 de la tarde y habíamos llegando al sitio donde estaba ubicada la montaña, era un camino largo, pero ya estábamos allí, ya era tarde para devolverse. Mi amigo y yo empezamos nuestra travesía mientras se hacía de noche; todo estaba oscuro, dependiendo de una linterna. Se escuchaban muchos ruidos, caminamos por horas, nuestro punto de llegada era una cascada en medio de la montaña donde nos dispondríamos a realizar la acampada.
En un punto empezamos a escuchar voces, las cuales al acercarnos más se escuchaban como rezos, al percatarnos de que habían entre 6 a 8 personas de extraña apariencia nuestro primer instinto fue alejarnos de allí, todo había salido bien, pero yo tenía miedo,quería volver a casa, pero ya era demasiado tarde. Nos dispusimos a poner en pie nuestro campamento, pero algo nos emboscó, no recuerdo absolutamente nada luego de unos gritos y alguien rezando de fondo, solo tengo memoria de despertar con fuertes dolores en el cuerpo y aunque mi amigo aún yacía dormido, tuve la oportunidad de presenciar la más bella puesta de sol.
Una vivencia aunque no muy grata volvió más interesante mi vida de algún modo pudiendo finalmente "escapar"; y... aún no sabemos que nos hicieron, pero desde que volvimos, parece ser que todo el mundo nos ignora, casi como si fuésemos...