Y allí estaba, como todas las tardes por la plaza buscando con la cámara qué enfocar.
Tenía un gusto peculiar por las plazas de aquel lugar. Y especialmente, por esa
que un día de sumo aburrimiento descubrió, cuando salió a caminar con pocos días de
cambiar de ciudad.
Sabía que encontraría hoy una vez mas, algo para capturar. Jamás se cansaría de visitar y
observar aquel paisaje aunque ya lo había hecho el día anterior, y todos
los demás días atras desde hace 3 años. Ahí residía la magia, en encontrar
a diario algo diferente y bonito aunque a los ojos de los demás, seguía siendo la
misma campana de la iglesia, los mismos árboles, las mismas construcciones.
Esta tarde (como las otras) pasaría una hora entre la gente y los árboles. Tomaría
algúnas fotos y luego se iría rumbo a casa pasando por el café de la siguiente cuadra.
No tenía nada especial esa tarde, no tendría porqué tenerlo. Pero de pronto le vio. Estaba
con el cabello revuelto, ropa deportiva y su perro. Por la forma tan relajada y alegre que
iban, dedujo que estaría ejercitándose o al menos, tenían el mismo plan que ella: Salir a
caminar un rato.
¡Que ser tan portento! ¿De dónde ha salido? ¿Por qué durante estos 3 años
tomando la misma ruta diaria, jamás le había visto?... Pero, ¿Que tenía? ¿Por qué entre tantas
personas, le atrajo aquella en específico?
Sin entender, sintió un impulso inexplicable de agarrar su cámara y capturar el momento. Jamás había sacada fotografía de personas en esa plaza. Sentía
que de esa manera se prevenía de un mal entendido, de que alguien se ofendiera, o
que se sintiera con derecho a manipularle sobre la fotografía y su hobby sagrado.
Por ello el miedo en aquel instante era casi tan intenso como el impulso que estaba sintiendo.
Aún así, arriesgandose a lo que desde hacía 3 años evitó, continuó dándole rienda suelta a
sus sentimientos.
Aquella tarde era diferente ahora. Ya no era la típica tarde de salida y fotografía como las
otras...
Los que la conocieron en su época saben quién era ella, y quién es ahora. Hoy espera en su
soledad pero nadie llega, y en suspenso se pasa las horas de un final sin fronteras,
porque en su corazón solo él vivirá hasta el día en que ella muera.
Concurso de sobre redacción de historias. Fotografía original de ella. Esta es mi participación a la semana 7. Si quieres participar, aquí las instrucciones: https://steemit.com/steempress/@rahesi/-zotwq1ubht