Un camino de historias y de imágenes es la vida, ha logrado conjugar ambas expresiones de arte en el concurso de fotocuentos que este mes celebra su primer año en Steemit. La imagen de esta semana es esta:
Aquella no era una tarde cualquiera, era una tarde vestida de grises pálidos, sentí mi cuerpo agotado, me faltaba el aliento. La casa no era la guarida segura que siempre fue. Arrastré mis pasos hasta el Puerto, me empujaba una mano, un cuerpo, una voz.
Me senté en un banco apartado del bullicio de los pescadores. Los alcatraces se zambullían con rapidez para saciar su hambre voraz. Sentí en mi cuerpo una sensación parecida, algo taladraba mis huesos, mi carne la sentía sin fuerzas. Miré mis brazos, lucían desgastados, la tonicidad muscular había huido en estampida. No pude evitar llorar como un niño que queda solo en la escuela por primera vez. Lloré con fuerza, con ganas, con dolor. Recordé mis proyectos y los enumeré uno a uno como una letanía. Buscaba una explicación para todo lo que me sucedía, la lógica fallaba; la lógica, contrario a lo que piensan los científicos, siempre falla para la vida, para el día a día, o así yo lo quería sentir.
Las palabras de la doctora resonaban una y otra vez en mi cabeza, ellas palpitaban al ritmo de mi corazón, por instantes se detenían y luego parecía echar a correr junto con mis lágrimas. No me he salvado, no me voy a salvar, estoy condenada a morir como ese barco corroído por el tiempo y la soledad. Ya para mí no queda ni un cabo de vida.
Si deseas participar en este concurso, he aquí la información. Suerte.