Otra historia más para contar en el concurso de #fotocuento organizado por .
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"Un placer coincidir en esta vida"
Ellos celebran la vida juntos, cada día, a cada hora, a cada instante.
Se sienten afortunados, demasiado, aunque también perplejos. Porque por alguna mágica razón el destino quiso que sus almas se descubran, y hayan elegido compartir el camino. Y cuando eso sucede, hay que estar muy atentos, no sea que el azar se torne caprichoso, y decida desencontrarnos.
Al abrir los ojos por la mañana con cada nuevo despertar, y desde el día que se vieron por primera vez, mantienen en mismo diálogo:
-Es, fué y será un placer coincidir contigo en esta vida
-Por lo que fué y no volverá, y por todo lo que vendrá, es un placer conocerte.
Pero no siempre fue así, ella era un ser atormentado, una especie de caballo desbocado. Casi siempre estaba apurada, con su andar enérgico y veloz, corriendo hacia ninguna parte, como en un callejón sin salida, atrapada en sus sueños, pero también en sus pesadillas.
Él fue su faro, su oído y su sostén, en él descansó su cuerpo y su espíritu, hasta que logró ser su complemento, pero uno autónomo e independiente, casi tan perfecto y armonioso como pueden ser dos almas que se eligen.
Ella encontró finalmente la calma, el sosiego y la serenidad que tanto buscaba.
Ahora sabe cuando detenerse, ya no hay excusas, el frenesí del mundo sigue su curso, pero eso no le impide parar.
Se dispone a frenar su lucha, para preservarse, y sin otro propósito que poder contemplar lo dadivoso de su alrededor; mientras se sienta junto a su taza de café como única compañía.
Algunas veces ese llamado de letargo la sorprende en su casa, otras veces fuera, y cuando la suerte está de su lado la encuentra frente al lago, envuelta en montañas, con algún destello de sol reflejado en el agua.
Porque está de regreso, porque está viviendo, porque el mundo gira, pero ella gira más fuerte y potente que él. Porque aprendió a quererse, porque sabe que se necesita.
Porque está viviendo, y dejando que pase lo que tenga que pasar.