Desde CARACAS la ciudad capital de VENEZUELA es mando un gran saludo a toda la comunidad de STEEMIT, ¡HOLA! mi nombre es Uriel Ñañez, soy un fotógrafo oriundo de Caracas - Venezuela, pero he vivido en otros lugares del país, por algunos soy conocido como Uriel el fotógrafo, mis panas me dicen Uriel el callejero y las personas que no me conocen me apodan , el loco ese de la cámara y las orejas dilatadas ...
Callejero: Porque mi obra muestra lo que se ve en las calles de la ciudad a diario.
Criollo: Porque capto el "SER VENEZOLANO" del caraqueño.
El Caraqueño como tal, es una persona muy rápida, pues el mismo ritmo de la capital nos ha otorgado un don, un don que no agrada a muchos, que le gusta a otros y que en realidad nos envuelve a todos, por supuesto que en una ciudad tan, pero tan rápida, hay que ser un "Velocista" , palabra que en el coloquio Venezolano describe a una persona, lista, que esta al tanto de todo lo que se mueve en la calle.
En breves términos un "Velocista" es una persona astuta.
Y como no ser astuto en una ciudad como esta?, que de un momento a otro pasa de quintas exuberantes que desbordan lujos y clase, a una explosión de paredes coloridas y techos de zinc en las laderas de una de los cerros mas bonitos y hermosos de nuestro país, que pasa de una camioneta con salsa baúl que cobra un pasaje carisimo con el pretexto de que eso no alcanza " ní pá comprá un mistolín pá que les guela bien ese culo" (palabras dichas por un chófer de la linea Los Mecedores - San Agustín del Sur ) a un vagón del metro , totalmente abarrotado, entre panzas, traseros, axilas mal afeitadas y hediondas a animal muerto de 1 semana con una capa blanca que pareciera la cal que se le echan a los cadáveres putrefactos para que no huela mal, calor, malas palabras, robos, empujones, metederas de manos en partes donde solo tu pareja tiene el derecho a tocar, si amigo/amiga, así es caracas , una combinación de malos olores con bonitos, gente buena, gente mala, ruido, guacamayas, modas, dolor, amor y un rojo que mucha gente odia pero también un blanco que promete liberarnos de este yugo que nos impone un gabinete que nos hace trabajar tierras que ellos mismos destruyeron y desvalijaron y que aún con el peso de todos sus malos actos , nos ofrece y nos otorga lo mejor de su cosecha.
LA FOTOGRAFÍA EN LAS CALLES DE CARACAS ( desde mi punto de vista)
En los últimos años, claramente , en nuestro país Venezuela ya no se vive lo mismo que hace unos 10 o 20 años atrás, antes ver a una persona con una cámara fotográfica causaba una sensación de júbilo entre las personas, todos querían salir en la foto luciendo su mejor sonrisa y aquellas prendas que estaban de moda.
" LA GENTE ANTES ERA MAS RECEPTIVA"
En estos tiempos de cólera y angustias "nadie tiene tiempo para una foto", y algunos en la calle tienen tiempo para ver si te pueden robar la cámara, aunque siempre hay excepciones, o simplemente hay gente que si esta dispuesta a participar o posar para ti, no es algo que suceda mucho, es lamentable que en estos últimos años , por obvias razones y por culpa de un bigote incapaz de llevar a un país rico en muchos aspectos y generador de diferentes rubros a la excelencia, el venezolano haya disminuido esa luz que irradiaba a donde quiera que llegaba , pero, siempre existe un "pero" verdad?, pero como uno es venezolano y uno es "velocista", ni el bigote peor peinado ni la mas adversa situación podrá con nosotros, que sin ser guerreros porque preferimos hacer el amor, reír y disfrutar de una buena cerveza polarcita cuando estamos agobiados , vamos a ganar esta batalla para en un futuro acabar con esta guerra, por eso invito a todas aquellas personas que disfruten de mi trabajo a seguir luchando por sus sueños y a nunca rendirse.
y a mis colegas fotógrafos de calle y a toda aquella persona que salga a recorrer las calles caraqueñas a capturar momentos únicos (porque de que verán cosas únicas las verán), tengan cuidado, siempre estén alertas y al pendiente de en donde se detienen a tomar una foto... Seamos "velocistas" en el buen sentido de la palabra ...
No hemos perdido la luz, aun seguimos de pie y recorriendo nuevos lugares.