Era una mañana fresca,
nuestros pies se movían siembre hacia adelante
y nuestra voluntad estaba en ello.
La luz del sol atravesaba nuestros rostros,
nos bañaba de energía.
Siempre pudimos verle; parece que íbamos en el sentido correcto.
Caminábamos entre titanes de la naturaleza,
y aunque rodeados, no eran amenazantes;
habían estado allí por muchísimo tiempo,
acogiendo a muchos turistas,
brindándoles cobijo, rompiendo sus vientos.
Y ahora más que adornar el terreno,
eran los guardianes de la vida en ese lugar.
Finalmente llegamos a aquello que lucía como el Olimpo,
un pedazo de cielo tan gigante
como para albergar miradas al infinito,
ideas, sueños y reflexiones;
y tan pequeño que cabía justo, en el lente de mi cámara.
Sus nubes parecían ir y venir como la espuma de las olas del mar.
Y no se puede negar que las ganas de subirse a ellas
como si se tratase de una caricatura, se cruzaban por la mente de todos.
Nunca esperaba llegar tan alto pero...
en ese punto nada mas importaba,
porque lo habíamos cumplido!
Fotos y se parador de mi autoría
1era Foto "Parque La Mucuy. Venezuela, Edo. Merida"
2da Foto "Parque La Mucuy. Venezuela, Edo. Merida"
3era Foto "Parque Sierra Nevada. Venezuela, Edo. Merida"