Grandes o pequeños, rápidos o lentos, salvajes o domésticos… ¿quién no ha fotografiado alguna vez un animal? Seguro que tú lo has hecho más de una y de dos veces. La fotografía de animales no es un tema fácil, pero es muy gratificante, uno puede analizar la naturaleza desde la perspectiva de su lente y poder sacar sus propias conclusiones y reflexiones.
Esta fotografía fue un viaje que hice a la playa y casualmente la Guacamaya se detuvo a posar para mi unos escasos minutos y pude lograrlo, es algo curioso que iba con su pareja y se detuvo unos instantes, aun no se si habrá sido coincidencia o suerte pero pude capturar lo que yo quería.
¿ Y tu has vivido alguna experiencia similar ?