Fuente
Esa historia, niña mía, es la historia de la vida misma, esa que en tus manos colocastes a pesar de los pesares.
Esa historia que me cuentas, y todas sus consecuencias, es por la prisa que llevastes y que sin descanso apurastes.
Cada paso que has dado, aun si lo has pensado, fue impulsado por la fiebre que te ha dado
Apurada, siempre apurada, sabiendo que más alla todavía el tiempo esperaba.
Cómo traspasar lo que ya como madre una sabe? Cómo, a pesar de las palabras, demostrarte?
No es necesario el paso apurado ni el correr desmesurado
Siempre la otra esquina allí seguirá estando, si vas pasito a pasito, o tu vuelo es desesperado
Siempre te esperara la vida en ese lado.
Es un futuro pleno y armonioso el que Dios te ha dado
lleno de suspiros y alegrías, sin apuros igual llenarás tu vida
Llenarás tu memoria de cuentos, risas, anécdotas y alegrías.
No te apures hija mía, que el corazón manda y tu desicion sera asertiva.