Doña Rosa, era una señora mayor, muy mayor para ser sincera. Tenía cerca de los 80 años y aun convivía con su primer amor, padre de sus hijos y esposo, el viejito “chuchu”, así le decimos por cariño. Un día estábamos de visita en el pueblo, todos estábamos en casa de mi madre y todos sus nietos se divertían, corrían, trepaban arboles y más. De repente llega mi sobrinita Camelia, ella es una dulce niña de 7 añitos de edad y parlanchina como ella solo. Llego a las carreras y le pregunta a mi hermana “Mami, porque aquel abuelito le dicen chuchu”
Mi hermana no sabía muy bien el porqué de aquel apodo, solo recordaba que desde que era niña le decían así “Chuchu”, en eso mi madre le dice.
-Nena le dicen “chuchu” porque siempre se la pasa haciendo mandados a los vecinos y anda con una carterita de alcohol que dice que es su combustible para el ser un tren, y los trenes hacen chuchu…
-Abuela y como hacen los dragones?
-La verdad no se nena, deben gruñir y votar fuego por la boca.
-Entonces en vez de decirle chuchu, deberían decirle dragón…
-Y eso porque nena.
-Porque tiene un aliento de dragón y solo le hacen falta las alas y el fuego.
Todos reímos y hoy recuerdo esa anécdota gracias a la frase del día.
Recordar es vivir…
¿Sabes quién es ? Es quien ha patrocinado este concurso durante su primer mes. Gracias amigo por tu aporte…
Les presentamos el proyecto Spanish Freewrite
Tres simples pasos para divertirse…
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