Atrapada
Allí se encontraba, nuevamente entraron a su habitación aquellos familiares que en su vida pasada había odiado tanto.
Inmóvil los veía revisar sus cosas.
¿Hasta cuándo?
Se iba a su mente para no oírlos hablar de su deterioro.
Medianoche, oyó la puerta y lo supo, era aquel maldito enfermero que solía entrar para usarla como si fuera una Muñeca de trapo… La tocaba a su gusto, unos días abusaba de sus labios, otros días del resto de su cuerpo, soñaba con al menos poder llorar, defenderse…
¡Maldito cuerpo!
¿Cuando llegaría la muerte?
Una vez satisfecho, el enfermero solía dejar la sucia, sintiendo asco de sí misma.
Silencio.
Sintió un dolor punzante en los pies, no podía huir, seguro eran los ratones que volvían a morderle los pies.
Como odiaba aquel asqueroso sitio.
Cómo odiaba que el estado vegetal en el que había quedado después de aquel maldito accidente.
Esta es mi primera participación en este proyecto, ojalá no haya quedado tan mal...
Agradezco a
por esta iniciativa bien organizada, es la líder del proyecto en su versión inglesa, y a
por dirigir el proyecto en español.