LA VIDA Y SU INEXORABLE ENCUENTRO CON LA MUERTE
Oiza con su Padre, J.L. Izaguirre
Tantas veces conversamos; no recuerdo cuando fue la primera vez que sobre la muerte te hable o pregunte,
sé que estás letras separan el hoy del ayer. Me enseñaste a definir, aunque a esa edad a lo mejor no te comprendía, cuando te sentabas a mi lado y pacientemente me decias...
Para comprender la muerte, primero hay que comprender la vida. Es cierto lo que esta escrito sobre el soplo de vida, Dios envía el soplo en las manos del que te trae al mundo y es el primer dolor que te inflingen y sin embargo tu llorar se transforma en alegría.
¿Padre, tienes miedo a la Muerte?
No...Nació conmigo...Juntos hemos transitado por el mundo, son muchas las veces que la he visto llegar.
Dos veces ha llegado en momentos en que lamento y me duele no haber estado; cuando murió tu abuela Tula y cuando nos dejó tu querida hermana Mapí.
Padre, ¿Temes morir?
No...Mil veces No
...
Temen sólo aquellos que, por no estar preparados para la vida, no están preparados para morir
No te preocupes hijo, la puerta de salida se vislumbra en el horizonte del ocaso; tu reloj biologico se encuentra plenamente en el tic de la vida
Y cuando te llegue inoxerablemente la hora de tu encuentro con la muerte, ya estarás consciente de que es el momento del Tac!

