
¡Fue toda una odisea! No obstante, en el camino, pude hacer amistades que hoy, 4 años después, aún mantengo contacto, a pesar de que se quedaron en otros países. Llegué de madrugada a esa frontera (Colombia-Ecuador) y fueron casi 5 horas soportando frío puesto que yo estaba viajando demasiado ligero de ropa, un pequeño bolso de mano y una maleta grade con comida para el viaje.
Nunca había agradecido tanto un amanecer, o mejor aún, la salida de un fuerte sol que pudiese aplacar el frío tan intenso, que ni siquiera en Mérida, ciudad andina, había experimentado.
Toda esta experiencia me sirvió para entender las cosas que pasan mis otros coterraneos que llegan a Chile para tenderles la mano y ayudar hasta donde alcancen mis brazos.


Este es el proyecto Freewrite de y su versión en español Spanish Freewrite, impulsada por
.